Un inesperado posteo en X de un sketch de Diego Capusotto derivó en cientos de repliques a través de la red social cuya popularidad alcanzó bajo el nombre de Twitter.

El recorte comenzó a replicarse entre el lunes y el martes y los videos editados "volaron" en reproducciones. El humorista, alejado de la TV, tuvo su prime en la TV Pública donde tocó picos históricos de rating.

Un inesperado posteo en X de un sketch de Diego Capusotto derivó en cientos de repliques a través de la red social cuya popularidad alcanzó bajo el nombre de Twitter.
En la secuencia, el humorista interpreta una pelea en una ferretería utilizando modismos bien porteños. "Prendo el velador", arranca y comenta que hace un cortocircuito, es así que el personaje se dirige a un negocio de electricidad.
En el desarrollo del sketch la historia se vuelve violenta y Capusotto esgrime una serie de sonidos para describir las malas costumbres argentas.
La gracia por la que se hace viral la secuencia, es que los usuarios de X le cambian los sonidos originales del programa por otros tomados de videojuegos, dibujos animados, películas, etc. Algunos, muy bien logrados.
Los ejemplos más divertidos
Desde su irrupción en 2006 en la señal Rock & Pop TV, "Peter Capusotto y sus videos" no tardó en convertirse en un objeto de culto. Lo que comenzó como un ciclo de media hora que combinaba clips de rock con intervenciones humorísticas, encontró en la Televisión Pública su plataforma de despegue masivo.
Allí, bajo la dirección y guiones de la dupla Capusotto-Saborido, el programa destiló una radiografía punzante de la idiosincrasia nacional, parodiando desde las poses del rockstar hasta los fanatismos políticos más arraigados.

El éxito del programa radica en su capacidad para crear arquetipos inolvidables. Figuras como Micky Vainilla, el cantante pop de estética nazi; Pomelo, la estrella de rock más preocupada por el exceso que por la música; y Violencia Rivas, la pionera del punk cargada de ira social, se transformaron en símbolos.
Estos personajes no solo divirtieron, sino que aportaron expresiones que hoy forman parte del argot común de los argentinos. La propuesta utiliza el humor negro y el absurdo para ilustrar comportamientos y pensamientos típicos de los habitantes del país.
A lo largo de sus once temporadas, el ciclo sumó creaciones como Bombita Rodríguez, el "Palito Ortega montonero", o Luis Almirante Brown, un intelectual que mezcla la lírica de Spinetta con el lenguaje soez para ganar audiencia.
Esta diversidad de criaturas permitió que el programa se mantuviera vigente durante años, incluso mudándose a canales como TNT o El Nueve, y acumulando millones de visualizaciones en plataformas digitales como YouTube, donde sus sketches siguen siendo revisitados de manera ininterrumpida.

La relevancia de "Peter Capusotto y sus videos" no pasó inadvertida para la industria ni para la academia. El ciclo cosechó numerosos premios Martín Fierro en categorías de humor y musicalización, además del prestigioso "Clarín de Oro" en 2008.
Su impacto fue tal que incluso motivó la publicación de ensayos críticos y libros, como "La sonrisa de mamá es como la de Perón", donde diversos intelectuales analizaron el fenómeno desde una perspectiva sociológica y política.
Más allá de los galardones, el programa dejó una huella imborrable en la televisión argentina por su valentía estética. Con una producción general de Daniel Morano y la música original de Jorge "Tata" Arias, logró un equilibrio único entre la estética televisiva y el mensaje profundo.
Hoy, a años de su última emisión original, Capusotto sigue siendo esa voz necesaria que, entre risas y distorsiones, ayuda a los argentinos a mirarse en un espejo que, por momentos, devuelve una imagen tan incómoda como hilarante.