Libia volvió a quedar sacudida por un hecho de alto impacto político: Saif al-Islam Gadafi, uno de los hijos del exdictador Muammar Gadafi, fue asesinado en un ataque armado en su vivienda en la ciudad de Zintan, ubicada al oeste del país.

Saif al-Islam Gadafi, una de las figuras más prominentes del entorno del fallecido líder Muammar Gadafi, fue asesinado a tiros por un grupo armado en su residencia al oeste de Libia. La justicia inició una investigación.

Libia volvió a quedar sacudida por un hecho de alto impacto político: Saif al-Islam Gadafi, uno de los hijos del exdictador Muammar Gadafi, fue asesinado en un ataque armado en su vivienda en la ciudad de Zintan, ubicada al oeste del país.
El crimen ocurrió el martes por la noche, cuando un grupo de hombres fuertemente armados ingresó a su casa y abrió fuego, provocándole heridas fatales. Fuentes de seguridad locales confirmaron su muerte y aseguraron que la fiscalía libia abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido.

De 53 años, Saif al-Islam era uno de los hijos más conocidos del líder que gobernó Libia durante más de cuatro décadas. Formado académicamente en el exterior, incluso en universidades británicas, había sido señalado en distintos momentos como el posible heredero político del régimen de su padre.
Tras la caída de Muammar Gadafi en 2011, Saif fue capturado por milicias rebeldes en el sur del país. Pasó varios años detenido en condiciones poco claras y fue liberado en 2017 tras un proceso de amnistía. Desde entonces, mantenía un perfil intermitente en la vida pública.
En 2021 intentó presentarse como candidato presidencial en unas elecciones que nunca llegaron a concretarse. Su figura despertaba tanto adhesiones entre sectores nostálgicos del antiguo régimen como un fuerte rechazo en amplios sectores de la población y de la comunidad internacional.

Según los primeros informes, el ataque fue ejecutado por al menos cuatro personas armadas que irrumpieron en su residencia, posiblemente tras haber desactivado o vulnerado el sistema de seguridad de la vivienda.
Hasta el momento, ningún grupo armado se atribuyó el hecho, aunque en Libia son frecuentes los ataques entre milicias y facciones que disputan el control territorial en un país dividido y con instituciones frágiles.

Desde el derrocamiento de Gadafi en 2011, Libia atraviesa una prolongada crisis política e institucional, con dos gobiernos rivales, múltiples actores armados y una población afectada por la inestabilidad, la inflación y la violencia.
La muerte de Saif al-Islam reaviva las tensiones internas y pone de nuevo en evidencia la falta de seguridad y de Estado de derecho en amplias zonas del país. La comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos, en un contexto donde cualquier hecho de alto perfil puede escalar rápidamente.
El asesinato de Saif al-Islam Gadafi representa un duro golpe a lo que quedaba del círculo más cercano del viejo régimen libio, y suma un nuevo capítulo a la historia de violencia e inestabilidad que sacude a Libia desde hace más de una década. La investigación está en curso, pero el crimen ya generó impacto regional y alimenta las incertidumbres sobre el futuro político del país.