Un cohete de Blue Origin sufrió una anomalía este jueves durante una prueba de encendido estático en tierra, informó la compañía en X. En la jerga espacial, “anomalía” suele referirse a un percance o una explosión.
Video: un cohete de Blue Origin sufrió "una anomalía" durante una prueba en tierra y explotó
El incidente reaviva las preocupaciones sobre la seguridad en el sector aeroespacial, justo cuando el proyecto New Glenn de la compañía se prepara para volver.

“Todo el personal está a salvo”, según la publicación en X.
El retorno de New Glenn a los vuelos
La compañía anunció a principios de esta semana el retorno de New Glenn a los vuelos, después de que una falla en la segunda etapa durante el tercer vuelo del cohete, el 19 de abril, desencadenara una investigación de la Federal Aviation Administration (FAA).

El problema ocurrió tras la misión NG-3 de abril de 2026, cuando el cohete logró despegar y reutilizar exitosamente su propulsor, pero sufrió una falla en la etapa superior y colocó un satélite en una órbita incorrecta. Luego de eso, la FAA abrió una investigación y dejó al vehículo en tierra hasta revisar las causas del incidente.

Ahora, Blue Origin anunció que la FAA aprobó nuevamente las operaciones del cohete, permitiendo su “return to flight” (“retorno al vuelo”). Esto significa que la empresa de Jeff Bezos puede retomar su calendario de lanzamientos del cohete pesado New Glenn.
El regreso es importante porque New Glenn es el principal competidor de los cohetes reutilizables de SpaceX para misiones comerciales, satélites de Amazon y futuros proyectos lunares de la NASA. El vehículo puede transportar hasta 45 toneladas a órbita baja terrestre y está diseñado para reutilizar su primera etapa, similar al Falcon 9.

Sin embargo, pocas horas después del anuncio, Blue Origin informó una “anomalía” durante una prueba estática (“hot-fire test”) en Florida, donde el cohete explotó en la plataforma de ensayo. La compañía aseguró que no hubo heridos y que investigará lo ocurrido.








