La empresa estadounidense Boeing confirmó este viernes que China acordó una compra inicial de 200 aeronaves comerciales, en una operación que representa un fuerte respaldo para el fabricante aeronáutico y un nuevo gesto de distensión entre Washington y Pekín.
Boeing confirmó un acuerdo con China para la compra inicial de 200 aviones
La compañía aeronáutica Boeing confirmó que China asumió un compromiso inicial para adquirir 200 aviones comerciales, en el marco de la visita del presidente Donald Trump a China. El anuncio marca un fuerte acercamiento entre ambos países tras años de tensiones comerciales y restricciones impuestas por la guerra arancelaria.

La información había sido anticipada horas antes por el presidente estadounidense Donald Trump durante su visita oficial a China, donde mantuvo reuniones con su par chino, Xi Jinping.

A través de un comunicado oficial, Boeing calificó la gira como “muy exitosa” y destacó que el principal objetivo fue reabrir el mercado chino a los pedidos de aviones estadounidenses.
“Tuvimos un viaje muy exitoso a China y cumplimos nuestro objetivo principal de reabrir el mercado chino a los pedidos de aviones Boeing”, expresó la compañía.
Un acuerdo estratégico tras años de restricciones
El director ejecutivo de Boeing, Kelly Ortberg, integró la delegación estadounidense que acompañó a Trump durante la visita oficial.
Según indicó la firma, el entendimiento alcanzado contempla una compra inicial de 200 aeronaves, aunque esperan que en los próximos meses se concreten nuevos acuerdos comerciales de mayor escala.
“Esto incluyó un compromiso inicial de 200 aviones y esperamos que, después de este primer tramo, sigan nuevos compromisos”, señaló el fabricante.

La empresa evitó brindar detalles adicionales sobre los modelos incluidos en la operación o el valor económico del acuerdo, aunque analistas del sector consideran que podría tratarse de una de las negociaciones aeronáuticas más importantes de los últimos años.
El último gran pedido realizado por China a Boeing había ocurrido en 2017, también durante una visita de Trump a Pekín en su primer mandato presidencial. En aquella oportunidad, el acuerdo incluyó 300 aeronaves de distintos tipos y tuvo un valor estimado en 37.000 millones de dólares.
Trump anticipó más compras de aviones
El jueves, Trump había adelantado públicamente que China aceptó adquirir unos 200 aviones “grandes” de Boeing, aunque posteriormente sugirió que el entendimiento podría ampliarse considerablemente.
“Fue una especie de declaración, pero creo que fue un compromiso”, afirmó el mandatario estadounidense durante una entrevista televisiva concedida a Fox News tras la reunión bilateral con Xi Jinping.

Más tarde, a bordo del Air Force One, Trump sostuvo que el acuerdo podría extenderse hasta unas 750 aeronaves adicionales, lo que abriría la puerta a un contrato récord para la compañía estadounidense.
En los últimos meses, diversos medios especializados ya habían anticipado negociaciones entre Boeing y las autoridades chinas para la compra de cientos de aviones de pasillo único Boeing 737 MAX, además de aeronaves de fuselaje ancho como los modelos Boeing 787 Dreamliner y Boeing 777.
El impacto de la guerra comercial entre Washington y Pekín
Boeing fue una de las compañías más afectadas por la guerra arancelaria impulsada por Trump desde enero de 2025, conflicto que deterioró fuertemente las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China.
Como respuesta a las medidas estadounidenses, Pekín había restringido a las empresas chinas la posibilidad de realizar nuevos pedidos a Boeing e incluso frenó entregas ya pactadas.

Sin embargo, la tregua comercial alcanzada a fines del año pasado permitió reactivar progresivamente los vínculos entre la firma aeronáutica y el mercado chino, considerado uno de los más importantes del mundo para la industria de la aviación comercial.
El nuevo compromiso anunciado esta semana aparece como una señal de recuperación para Boeing, que busca fortalecer su presencia internacional y consolidar nuevamente su posición en Asia tras varios años marcados por tensiones políticas, restricciones comerciales y dificultades financieras.








