China reportó que en las últimas veinticuatro horas se detectaron 22 nuevos casos de coronavirus en Beijing, donde continúan los testeos masivos tras el rebrote detectado hace diez días en un mercado mayorista. La cifra marca una leve caída con respecto al día anterior y podría evidenciar que se ha llegado al pico de nuevos casos y que el brote está efectivamente bajo control, tal como dijo el jefe epidemiólogo chino Wu Zunyou esta semana.
Desde que se detectó el rebrote, el pasado 11 de junio, la capital de China acumula 205 nuevos casos. Además, se mantienen activos otros 308, mientras que las 6.023 personas que siguen en observación por posible Covid-19 van a permanecer aisladas durante 14 días, según fuentes oficiales. Zhang Qiang, vocero del gobierno, dijo que se han realizado pruebas de coronavirus a 2,29 millones de personas, entre ellas a empleados de restaurantes, universidades y mercados. Beijing tiene 20 millones de habitantes.
Zhang agregó que seguirán realizando testeos y que ahora será el turno de los trabajadores de ramas en las que el riesgo de transmisión puede ser más alto, como servicios de suministro de comidas y bebidas, supermercados y centros comerciales. Por eso mismo, todos los trabajadores que entregaron paquete en las áreas de riesgo fueron puestos en cuarentena y recién podrán salir cuando tengan un test negativo. En tanto, los residentes de unos cuarenta complejos residenciales en zonas de riesgo deberán permanecer encerrados.
Desde que se desató el nuevo brote, el primero de transmisión local en China en tres semanas, las autoridades volvieron a restringir la circulación en el transporte público, que funciona con un servicio mínimo. Asimismo, se impusieron restricciones para salir de la ciudad a los habitantes de las zonas declaradas en riesgo. Hasta ahora, cinco provincias han confirmado 17 casos relacionados con el brote de Beijing, de los cuales 11 se registraron en la vecina Hebei, tres en Liaoning (noreste), uno en Sichuan (suroeste), uno en Zhejiang (sureste) y uno en Henan (centro).
Pese a que las autoridades son optimistas, los expertos insisten en que “no se debe bajar la guardia”. “El virus circuló durante un largo período de tiempo antes de ser detectado; tenemos que hacer más pruebas a las personas que hayan tenido contacto con el mercado de Xinfadi para saber a ciencia cierta qué alcance tiene este brote”, aseguró el experto Jin Dongyan.
Por su parte Zeng Guang, de la Comisión Nacional de Salud, indicó que “aunque existen razones para ser optimista, no debe perderse de vista que llevamos dos brotes en medio año”. Sobre el origen del brote, investigaciones preliminares indican que la cepa hallada en Xinfadi proviene de Europa, pero se desconoce cómo llegó hasta ahí.
Gao Fu, director del Centro Chino de Control y Prevención de Enfermedades, dijo que el brote empezó a propagarse probablemente en mayo, por el contacto entre los trabajadores del mercado, que ocupa una superficie de 112 hectáreas y emplea a 1.500 personas. Desde que las autoridades de la capital anunciaron esta semana la vuelta al segundo nivel de emergencia, los barrios comenzaron a controlar nuevamente la identidad y la temperatura a las personas antes de dejarlas ingresar. También suspendieron las clases presenciales y aconsejan a las personas a trabajar desde sus casas.
Corea del Sur: récord de contagios
Corea del Sur registró su mayor incremento diario de casos de coronavirus en tres semanas, en medio de una tendencia al alza en las nuevas infecciones, en un país elogiado por su gestión de la crisis y que en algún momento parecía tener su brote bajo control. Autoridades sanitarias dijeron que los 67 contagios de las veinticuatro horas previas elevaron el total a 12.373, con 280 muertes.
El número de casos nuevos es el mayor para un día desde que Corea del Sur informó de 79 el 28 de mayo. Del total de los nuevos contagios, 31 son importados, es decir que corresponden a personas llegadas desde el extranjero, y otros 36 son de transmisión local, dijeron las autoridades, citadas por la agencia de noticias surcoreana Yonhap.
Corea del Sur busca frenar un repunte de infecciones por coronavirus que comenzó a principios del mes pasado, cuando relajó las normas de distanciamiento social. La mayoría de los nuevos casos se han registrado en la zona metropolitana de Seúl, donde vive casi la mitad de la población del país, de 51 millones de habitantes.