Un ciberataque de escala nacional contra los sistemas de regulación frigorífica provocó graves trastornos en la cadena de abastecimiento de Francia. La intrusión, perpetrada entre la noche del domingo y la madrugada del lunes, dejó fuera de servicio los equipos de enfriamiento de cientos de supermercados, lo que generó un incremento anómalo en la temperatura de conservación de alimentos frescos y congelados y obligó a las cadenas a descartar volúmenes masivos de mercadería.
Ciberataque masivo a sistemas de frío obligó a desechar alimentos en supermercados de Francia
Piratas informáticos vulneraron los equipos de regulación térmica en cientos de sucursales, alterando de forma remota las temperaturas de cámaras y vitrinas. La Fiscalía de París y la Oficina Anticiberdelincuencia abrieron una investigación nacional por el sabotaje sin precedentes.


La maniobra delictiva se dirigió específicamente contra los sistemas desarrollados por la firma danesa Danfoss, los cuales permiten gestionar a distancia congeladores y vitrinas refrigeradas, monitorear alertas y programar ciclos automáticos de descongelamiento. Según los primeros análisis técnicos, los atacantes explotaron una vulnerabilidad informática detectada durante el verano que no había sido corregida en las versiones antiguas del software. Una vez dentro del sistema industrial, alteraron los parámetros térmicos e incluso activaron remotamente ciclos de descongelamiento, rompiendo la cadena de frío y tornando los alimentos no aptos para el consumo.
El impacto alcanzó a algunas de las principales firmas de distribución del país europeo. Entre 150 y 200 sucursales de la cadena Intermarché sufrieron las consecuencias de la intromisión, mientras que en Coopérative U el daño se extendió a cerca de un centenar de locales. Otras marcas de renombre como Monoprix y Leclerc también figuraron entre las afectadas, mientras que la firma de congelados Picard aclaró que sus tiendas no sufrieron el sabotaje debido a que cuentan con un sistema de frío descentralizado que impide la manipulación remota.

El presidente y director general de Coopérative U, Dominique Schelcher, confirmó el hecho a través de sus redes sociales y advirtió sobre la dimensión del ataque: “Atacar equipos esenciales para la conservación de productos frescos y el abastecimiento alimentario de los franceses es de una gravedad extrema y no tiene precedentes”. En tanto, cuadrillas de técnicos e ingenieros frigoristas trabajaban a contrarreloj para reconfigurar las credenciales, asegurar las conexiones y restablecer el normal funcionamiento del servicio.
Ante la magnitud del episodio, la Fiscalía de París abrió de oficio una causa judicial bajo la órbita de la Oficina Anticiberdelincuencia (OFAC) para determinar la autoría del sabotaje, certificar las pérdidas económicas y evaluar incidentes secundarios, como principios de incendio reportados en algunas dependencias. Asimismo, el primer ministro Sébastien Lecornu solicitó la intervención urgente de la Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas de Información (ANSSI), organismo que ya emitió una alerta a sus pares europeos para prevenir posibles ataques similares en otros países que utilicen el mismo software de gestión industrial.







