El Gobierno de la ultraderechista italiana Giorgia Meloni aprobó este jueves (24.09.2026) un decreto que limita al treinta por ciento los alumnos extranjeros en las aulas con poco dominio del italiano y prohíbe el uso en centros escolares del burka y del nicab, entre otras medidas.
Italia ordena la "prohibición de enmascaramiento" y otras medidas para inmigrantes en las escuelas
Los cabios se implementarán con el cliclo lectivo 2027 e incluyen la prohibición de burkas y nicab pero también de barbijos y auriculares tipo cascos. Además, se limitará al treinta por ciento el cupo en las aulas para alumnos extranjeros con poco dominio del idioma italiano.


La decisión, según sus detractores, fue diseñada para contrarrestar el creciente atractivo de un partido rival de extrema derecha, de cara a las elecciones del próximo año.
"Hoy hemos aprobado en el Consejo de Ministros el decreto sobre la educación. Un límite del 30 por ciento en las clases para los estudiantes que no conocen adecuadamente el italiano, más herramientas para aprender nuestro idioma y el fin del burka y el nicab en las escuelas", escribió Meloni en sus redes sociales.
El decreto-ley señala que los cambios se aplicarán a partir del curso escolar 2027-2028.
Oggi abbiamo approvato in Consiglio dei Ministri il decreto sulla scuola.
— Giorgia Meloni (@GiorgiaMeloni) September 24, 2026
Un limite del 30% nelle classi per gli studenti che non conoscono adeguatamente l’italiano, più strumenti per imparare la nostra lingua e stop a burqa e niqab a scuola.
Strumenti di buonsenso che non… pic.twitter.com/JEbie74wYy
El límite del 30 por ciento se aplicará en las aulas de primaria a los alumnos que no sean italianos, que no hayan nacido en Italia o que hayan cursado menos de dos años de educación infantil en el país.
Se trata de "medidas de sentido común que no dividen, sino que ayudan a integrar de verdad, evitando las clases-gueto y dando a todos los estudiantes las mismas oportunidades", añadió Meloni.
Auge del partido rival
La oposición acusó a Meloni de priorizar la batalla cultural sobre los intereses de los estudiantes y las escuelas.
"Es un decreto vergonzoso que busca ocultar la incapacidad del gobierno para abordar los problemas reales del sistema de educación pública tras una nueva bandera ideológica”, declaró Elly Schlein, líder del Partido Demócrata (centroizquierda).
Otros sectores acusan a Meloni de buscar limitar el avance de Futuro Nacional, un partido fundado en febrero por el exgeneral del ejército Roberto Vannacci y que ya cuenta con un apoyo de alrededor del 8 por ciento en las encuestas, mientras que la coalición que sustenta al gobierno de la primera ministra aparece por detrás del bloque de centroizquierda.

Futuro Nacional convirtió las escuelas en un campo de batalla de su campaña a favor de la "remigración" —la deportación de extranjeros a sus países de origen— y ha argumentado que la "contaminación" islámica en las aulas perjudica la identidad nacional.
La nueva legislación también incluye la "prohibición de enmascaramiento" en los centros educativos, impidiendo que se pueda acceder a ellos con burka y nicab, pero también con "mascarilla si no se está enfermo o con cascos", declaró el ministro de Educación, Giuseppe Valditara.
"No se podrá acceder al curso formativo si se quiere entrar a clase con el nicab, por poner un ejemplo", ilustró.
Esta disposición sigue a otro decreto de 2023 que sancionaba con hasta dos años de cárcel a los padres que no mandan a los hijos a la escuela. "No aceptaremos que uno pueda decir que no manda a la hija a escuela porque no le dejan entrar con nicab. Si pasa esto, le esperan dos años de cárcel", avisó Valditara.








