Noruega atraviesa horas de profundo luto institucional y emotividad tras el fallecimiento del rey Harald V. En su primera aparición pública y oficial ante la nación, el ahora rey Haakon VIII brindó un caluroso e íntimo discurso grabado en el Palacio Real de Oslo, en el que trazó el rumbo de la monarquía escandinava y dedicó palabras cargadas de afecto hacia su familia.
El emotivo primer discurso de Haakon VIII, nuevo rey de Noruega tras la muerte de Harald V
En un mensaje transmitido a todo el país, el nuevo monarca rindió homenaje al legado de su padre y no pudo contener la emoción al dirigirse a la reina viuda Sonia, en el día en que habrían cumplido 58 años de casados.

Con una plaza colmada de velas, flores y banderas a media asta en homenaje al difunto soberano, Haakon asumió la conducción de la Corona asegurando que continuará con el sentido de servicio público que caracterizó a sus predecesores, sin dejar de lado la impronta personal que demandan los nuevos tiempos.

Un homenaje de hijo a padre
En las primeras líneas de su mensaje, el monarca quebró el protocolo para hablar desde el afecto filial. «Mi querido padre, gracias por ser tan buen padre para Märtha y para mí. Nos has dado cariño y seguridad», sostuvo conmovido ante las cámaras.

Durante la alocución, Haakon remarcó el valor del rey Harald como figura unificadora y pilar de la sociedad noruega en momentos de crisis social y dolor colectivo. «Extrañaré su risa y su cálida manera de tratar a la gente. Lograba que quienes lo rodeaban se sintieran a gusto y supo escuchar especialmente a los más jóvenes», expresó al recordar al soberano fallecido.
El llanto por la reina Sonia y un doloroso aniversario
Uno de los momentos con mayor carga dramática de la jornada se vivió cuando Haakon VIII hizo mención directa a su madre, la reina viuda Sonia. El discurso coincidió de manera aciaga con la fecha en la que Harald V y Sonia habrían celebrado 58 años de matrimonio.

Al borde de las lágrimas y visiblemente afectado por el duelo de la reina viuda, el nuevo monarca hizo un alto para dedicarle un mensaje directo: «Feliz aniversario de bodas, querida mamá», pronunció en diálogo con la ciudadanía noruega, destacando la entereza de la reina viuda y el rol que desempeñó junto a su esposo durante más de cinco décadas al frente de la Casa Real.

El reto de liderar hacia una nueva era
Al cerrar su mensaje institucional, Haakon VIII hizo referencia a la responsabilidad histórica de la sucesión real. Tras recordar el legado de su bisabuelo Haakon VII y de su abuelo Olav V, enfatizó la premisa con la que se crio dentro de Palacio: «Mi padre siempre nos recordaba que cada uno debía hacer las cosas a su manera, encontrar su propio camino y ser uno mismo».
«Ahora es mi turno. Asumo esta gran tarea con humildad y con la ayuda de Dios y el apoyo del pueblo», concluyó el Rey, dando inicio formal a un nuevo capítulo institucional en Noruega, acompañado por la reina Mette-Marit y la princesa heredera Ingrid Alexandra.








