El jefe del Estado Mayor de Israel, Eyal Zamir, anunció este domingo que la operación contra Hezbolá he“apenas ha comenzado” y que se preparan para intensificar maniobras en tierra y ataques, mientras el gobierno ordenó destruir cruces sobre el río Litani y Beirut denunció “castigo colectivo”.
Israel anuncia que intensificará incursiones terrestres en el Líbano contra Hezbolá
El ejército israelí amplía sus acciones en el Líbano, con un plan estructurado para garantizar la seguridad en el norte, tras atacar más de 2.000 objetivos.

Zamir afirmó que Israel se prepara para una campaña prolongada y que intensificará “operaciones terrestres selectivas” y ataques bajo un “plan estructurado”, con el objetivo de alejar la amenaza de la frontera y garantizar seguridad en el norte de Israel.
En su balance, sostuvo que en las últimas semanas Israel atacó más de 2.000 objetivos, golpeó decenas de depósitos de armas y mató a cientos de miembros de Hezbolá.
Puentes destruidos y advertencia libanesa por “invasión”
Horas antes, el ministro de Defensa Israel Katz anunció una operación para destruir “inmediatamente” los puentes sobre el río Litani, bajo el argumento de que Hezbolá los usa para mover armas y personal hacia el sur. El primer blanco informado fue el puente de Qasmiya, en la costa sur, un corredor considerado vital para la conexión del sur con Sidón y Beirut.

El presidente libanés Joseph Aoun condenó el bombardeo, lo calificó como “castigo colectivo” y lo describió como un posible preludio de una invasión terrestre, además de reclamar acción de la comunidad internacional y del Consejo de Seguridad de la ONU.
El costo humano y las alertas externas
Reuters reportó que, desde el inicio de esta nueva fase de hostilidades, más de un millón de personas se vieron afectadas por órdenes de evacuación y desplazamientos, mientras en Líbano las autoridades informaron más de 1.000 muertos por ataques israelíes.

En paralelo, un grupo de países occidentales (Canadá, Francia, Alemania, Reino Unido e Italia) advirtió días atrás contra una ofensiva terrestre “mayor” por el riesgo de consecuencias humanitarias graves y un conflicto prolongado.








