Un brote de meningitis en Reino Unido dejó al menos dos muertos y 15 casos bajo investigación
Las autoridades sanitarias intensificaron la respuesta ante un brote de enfermedad meningocócica invasiva en Kent, donde un total de 15 casos entre confirmados y bajo investigación, tienen foco en estudiantes y jóvenes de la zona de Canterbury.
Las autoridades británicas activaron reparto de antibióticos y una vacunación focalizada tras detectar casos vinculados a un boliche de Canterbury.
La alarma sanitaria crece en el condado de Kent, en el sureste de Inglaterra, tras la detección de un brote de meningitis que ya causó la muerte de dos jóvenes y obligó a desplegar un operativo de urgencia con antibióticos preventivos, monitoreo de contactos y una campaña de vacunación focalizada.
Según informó la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido, hasta el 16 de marzo había cuatro casos confirmados por laboratorio y otras once notificaciones en estudio, lo que elevó a 15 el total de episodios vinculados al brote. La autoridad sanitaria precisó además que algunos de los contagios corresponden al grupo B meningocócico, una variante frente a la cual buena parte de los mayores de 10 años no recibió inmunización rutinaria.
El foco principal de preocupación se concentra en Canterbury y en la comunidad educativa de la Universidad de Kent, aunque la situación también alcanzó a escuelas de la zona. Uno de los fallecidos era estudiante universitario y la otra víctima, una alumna de sexto curso de Queen Elizabeth’s Grammar School, mientras otros jóvenes permanecen hospitalizados.
El brote se concentra en Kent, con especial impacto en Canterbury y en la comunidad de la Universidad de Kent.
En paralelo, la investigación epidemiológica detectó que algunos de los casos habían estado en el boliche Club Chemistry, en Canterbury, entre el 5 y el 7 de marzo. Por ese motivo, la UKHSA pidió a quienes asistieron al lugar en esos días que se presenten para recibir tratamiento antibiótico preventivo, además de mantener vigilancia sobre cualquier síntoma compatible con meningitis o septicemia.
Ante la gravedad del cuadro, las autoridades anunciaron un programa de vacunación dirigido en una primera etapa a estudiantes que viven en residencias del campus de Canterbury de la Universidad de Kent. La medida podría ampliarse si la evaluación de riesgo detecta exposición en otros grupos, mientras sigue la distribución de antibióticos en distintos puntos del condado.
La universidad, por su parte, resolvió trasladar a modalidad virtual las evaluaciones previstas para esta semana, una decisión que alcanza a unos 1.700 alumnos, aunque el campus permanece abierto. En las últimas horas se vieron largas filas de estudiantes esperando medicación preventiva, en una postal que reflejó el nivel de preocupación instalado entre familias, docentes y autoridades.
La UKHSA advirtió que la enfermedad meningocócica puede avanzar con rapidez y recordó que los primeros síntomas suelen confundirse con un resfrío, gripe o incluso una resaca. Fiebre, dolor de cabeza, rigidez de cuello, vómitos, somnolencia, respiración acelerada, manos o pies fríos y un sarpullido que no desaparece al presionarlo con un vaso figuran entre las señales de alerta por las que se recomienda buscar atención médica inmediata.