Lo que debía ser el tramo final de un viaje transatlántico desde Venecia se transformó en una escena de película de terror para los pasajeros del vuelo de United Airlines y, especialmente, para un transportista que circulaba por la autopista de peaje de Nueva Jersey. El pasado domingo, la aeronave descendió a una altura inusualmente baja durante su aproximación final, llegando a impactar contra un camión de una panadería y una columna de alumbrado antes de tocar pista en el Aeropuerto Internacional Newark Liberty.
Milagro en Nueva Jersey: un avión de United rozó un camión en plena autopista antes de aterrizar
Un Boeing 767 con más de 230 personas a bordo impactó contra un vehículo de reparto y un poste de luz mientras descendía hacia el Aeropuerto Newark Liberty. Expertos aseguran que se evitó una "catástrofe mayor" por apenas un metro y medio de diferencia.

A centímetros de la tragedia
El análisis de los especialistas no deja lugar a dudas sobre la gravedad del incidente. Steve Arroyo, ex piloto de la compañía con vasta experiencia en esa terminal, fue tajante: "Se evitó una gran catástrofe por cuestión de centímetros". Según Arroyo, si la trayectoria del avión hubiera sido apenas 1,5 metros más baja, el impacto frontal contra el tránsito de la autopista Interstate 95 habría resultado en un desastre de magnitudes impredecibles.
A bordo del Boeing 767 viajaban 231 personas, entre pasajeros y tripulación. Pese al violento roce y al impacto con el poste, la aeronave logró completar el aterrizaje. Milagrosamente, no se registraron heridos dentro del avión, mientras que el conductor del camión afectado fue derivado a un centro asistencial con lesiones de carácter leve.

El escalofriante registro del impacto
Un video captado por la cámara de seguridad del camión de la firma H&S Family of Bakeries registró el momento exacto de la emergencia. En las imágenes se observa al conductor en una rutina normal de trabajo hasta que el ensordecedor rugido de las turbinas lo obliga a mirar por la ventana con pánico. Segundos después, la sombra de la aeronave cubre el asfalto y se produce el contacto.
Patrick Oyulu, un testigo que circulaba por la carretera en ese momento, relató la incredulidad de los presentes: "Nunca esperé ver el tren de aterrizaje de un avión de ese tamaño pasando por encima con tanto ruido y ráfagas de viento. El camión se desvió abruptamente tras el golpe".
Investigación oficial y daños estructurales
Aunque inicialmente se manejó como un incidente menor, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) reclasificó el evento como un "accidente" debido a los daños estructurales detectados en la aeronave. Audios filtrados de la torre de control sugieren que el Boeing presenta un orificio en uno de sus costados producto del impacto.
Un dato que llamó la atención de los investigadores es que la tripulación prefirió reportar los daños vía telefónica una vez en tierra, en lugar de utilizar las frecuencias de radio abiertas durante la maniobra. Por el momento, los pilotos han sido puestos en licencia administrativa y las "cajas negras" (grabadoras de voz y datos) han sido secuestradas para su peritaje.

Vientos cruzados y una pista crítica
El aterrizaje se produjo en la pista 29, conocida por ser la más corta del complejo de Newark (2.050 metros) y utilizada habitualmente cuando hay vientos intensos. En el momento del suceso, se registraban ráfagas de hasta 50 km/h, un factor que los peritos analizarán para determinar si existió un error en la planificación de la aproximación o si las condiciones meteorológicas superaron los límites de seguridad de la operación.
Este evento reaviva los temores sobre la proximidad de las rutas de descenso a arterias viales de alto tránsito, recordando tragedias históricas como la del vuelo 191 de Delta en 1985, donde las condiciones climáticas y la baja altura se cobraron la vida de 137 personas.








