Pakistán impulsa una mediación entre EE. UU., Irán e Israel en medio de la escalada bélica
Islamabad, junto a Turquía y Egipto, promueve un canal de diálogo entre Estados Unidos e Irán para desactivar la escalada militar con Israel. Mientras tanto, continúan los ataques en la región y crece la presión internacional por una salida diplomática.
Crecen los esfuerzos diplomáticos: Pakistán busca acercar a Irán, EE. UU. e Israel. Credito: REUTERS/Stringer
En medio de la creciente escalada militar en Medio Oriente, Pakistán se posicionó como un actor clave en los intentos por abrir un canal de diálogo entre Estados Unidos, Irán e Israel. Según confirmó a la agencia EFE un alto funcionario del gobierno paquistaní, Islamabad encabeza una iniciativa diplomática junto a Turquía y Egipto para impulsar negociaciones de paz.
El objetivo central de esta mediación es lograr el cese de hostilidades en un conflicto que combina enfrentamientos directos e indirectos entre Washington, Tel Aviv y Teherán. En ese marco, Pakistán incluso se ofreció como sede para eventuales conversaciones.
En plena tensión, Pakistán lidera una iniciativa para frenar el conflicto en Medio Oriente. Credito: REUTERS/Stringer
“Pakistán está dispuesto a ser anfitrión de los países involucrados en Islamabad si las partes lo acuerdan”, señaló la fuente, que destacó los vínculos estratégicos de la cúpula militar paquistaní con Irán y la relación política con el presidente estadounidense, Donald Trump.
Movimientos diplomáticos y señales cruzadas
Las gestiones diplomáticas coinciden con versiones difundidas por el medio Axios sobre una posible reunión en territorio paquistaní entre enviados estadounidenses —como Steve Witkoff y Jared Kushner— y una delegación iraní. Incluso se menciona la eventual participación del vicepresidente JD Vance.
Desde la Casa Blanca, sin embargo, evitaron confirmar esos contactos. La portavoz Karoline Leavitt sostuvo que “las especulaciones sobre reuniones no deben considerarse definitivas” hasta un anuncio oficial.
En paralelo, Trump aseguró haber mantenido conversaciones “muy buenas y productivas” con Teherán y adelantó que los contactos continuarán en los próximos días. No obstante, desde Irán negaron la existencia de un diálogo directo.
El portavoz de la cancillería iraní, Ismail Bagaei, reconoció que el país recibió mensajes de “países amigos”, pero descartó que se hayan iniciado gestiones formales. En la misma línea, el presidente iraní Masoud Pezeshkian fue contactado por el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, quien le ofreció colaboración para avanzar hacia una solución diplomática.
La guerra continúa en varios frentes
Mientras se exploran vías de negociación, la situación sobre el terreno sigue deteriorándose. En el norte de Irak, al menos seis combatientes kurdos del peshmerga murieron y otros 30 resultaron heridos tras ataques con misiles balísticos atribuidos a Irán contra posiciones en el Kurdistán iraquí.
En plena tensión, Pakistán lidera una iniciativa para frenar el conflicto en Medio Oriente. Credito: REUTERS/Amr Abdallah Dalsh
El primer ministro regional, Masrour Barzani, condenó el ataque y lo calificó de “hostil y traicionero”, al tiempo que instó a la comunidad internacional a intervenir. La región, que mantiene una postura de neutralidad, ha sido blanco recurrente de ataques desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero.
Según autoridades locales, milicias chiíes alineadas con Teherán han reivindicado parte de las ofensivas, en un escenario donde Irak intenta evitar quedar atrapado en la confrontación regional.
Infraestructura energética bajo fuego
En Irán, los ataques también alcanzaron infraestructura clave. De acuerdo con la agencia Fars, proyectiles impactaron en instalaciones gasísticas en Jorramshahr y en una estación en Isfahán, profundizando la preocupación por la seguridad energética en la región.
Estos episodios se suman al bombardeo israelí del yacimiento de gas de South Pars —el mayor del mundo— ocurrido días atrás, lo que desencadenó represalias iraníes en el Golfo Pérsico.
En este contexto, Trump anunció la postergación por cinco días de nuevos ataques contra instalaciones energéticas iraníes, tras lo que describió como avances diplomáticos. Sin embargo, Teherán volvió a negar que existan բանակցaciones directas en curso.
Un frágil equilibrio
El escenario actual combina señales incipientes de distensión con una dinámica bélica aún activa en múltiples frentes. La iniciativa de Pakistán, respaldada por actores regionales como Turquía y Egipto, aparece como uno de los pocos intentos concretos de encauzar una negociación.
Sin embargo, las diferencias entre las partes, la desconfianza mutua y la continuidad de los ataques configuran un panorama altamente volátil, donde cualquier incidente puede escalar rápidamente.
Por ahora, la posibilidad de un diálogo formal sigue siendo incierta, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el riesgo de una expansión mayor del conflicto en Medio Oriente.