Miles de personas se movilizaron este sábado por las calles de Madrid para reclamar elecciones generales anticipadas y cuestionar la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez ante la crisis migratoria en Ceuta. La protesta correspondió a la segunda edición de la denominada Marcha por la Dignidad, convocada por Sociedad Civil Española (SCE).
Miles de personas marcharon en Madrid contra Pedro Sánchez y reclamaron elecciones anticipadas
La segunda Marcha por la Dignidad, convocada por Sociedad Civil Española, recorrió el centro de Madrid. La organización estimó 180.000 asistentes, mientras que la Delegación del Gobierno cifró la concurrencia en 20.000. Participaron dirigentes del Partido Popular y Vox.


La movilización comenzó a las 10 de la mañana en la Plaza de Cibeles y recorrió distintos puntos del centro de la capital española hasta llegar al área de Moncloa. El trayecto incluyó las calles de Alcalá, Gran Vía y Princesa y finalizó en las inmediaciones del Arco de la Victoria.
Reclamo de elecciones anticipadas
La convocatoria tuvo como principal reclamo la celebración de elecciones generales anticipadas. Sociedad Civil Española pidió que el Gobierno convoque los comicios antes del 15 de noviembre y cuestionó la gestión de Sánchez al frente del Ejecutivo.
La asistencia fue motivo de una marcada diferencia entre las cifras difundidas por los organizadores y las autoridades. Mientras SCE estimó la participación en 180.000 personas, la Delegación del Gobierno en Madrid calculó que fueron alrededor de 20.000.

Durante la marcha se escucharon consignas contra el presidente del Gobierno y reclamos de convocatoria a elecciones. Los manifestantes también exhibieron banderas españolas y pancartas vinculadas con la situación de Ceuta y Melilla.
La movilización contó con la presencia de dirigentes de la oposición. Entre ellos estuvieron el secretario general del Partido Popular, Miguel Tellado, y el líder de Vox, Santiago Abascal.
Tellado cuestionó la actuación del Ejecutivo y afirmó que existe una "mayoría de españoles que reclaman elecciones ya". Abascal, por su parte, volvió a responsabilizar a Sánchez por la situación migratoria en Ceuta y reclamó su salida del Gobierno.
La crisis migratoria en Ceuta
La situación de Ceuta ocupó un lugar central en la protesta. La ciudad autónoma, situada en el norte de África y fronteriza con Marruecos, atraviesa desde finales de julio una crisis migratoria luego de una entrada masiva de personas.

Según los datos difundidos por el Gobierno español, alrededor de 70.000 personas ingresaron a Ceuta de manera irregular entre el 30 y el 31 de julio, y aproximadamente el 90% regresó posteriormente a Marruecos.
Las cifras sobre el episodio han variado según la fuente. El Gobierno de Ceuta llegó a estimar en 80.000 el número de personas que ingresaron durante la crisis, mientras que el Gobierno central estableció posteriormente la cifra en torno a 70.000.

A mediados de septiembre, miles de migrantes continuaban en la ciudad, alojados en centros oficiales o asentamientos informales, de acuerdo con distintos informes periodísticos. La situación generó tensiones entre las autoridades de Ceuta y el Gobierno central en torno a la acogida y la distribución de los migrantes.
El Ejecutivo español declaró a fines de agosto la situación de interés para la seguridad nacional en Ceuta y señaló que había movilizado recursos para reforzar el control fronterizo, acelerar los retornos y atender las necesidades humanitarias derivadas de la crisis.
Reclamos y operativo de seguridad
La SCE incluyó entre sus reclamos el retorno a Marruecos de los migrantes que ingresaron durante la crisis y cuestionamientos políticos hacia el Gobierno de Sánchez.
La manifestación se desarrolló bajo un importante operativo policial. Según los reportes difundidos durante la jornada, no se registraron incidentes de relevancia y los agentes establecieron un cordón para impedir que algunos manifestantes se desviaran hacia La Moncloa, sede del Gobierno español.

Las próximas elecciones generales españolas deben celebrarse, como máximo, en 2027, aunque la organización convocante reclama que se adelanten y que la convocatoria se concrete antes del 15 de noviembre de este año.
La protesta se suma a la movilización realizada en mayo, también impulsada por Sociedad Civil Española, y vuelve a colocar en el centro del debate político español tanto la continuidad del Gobierno de Sánchez como la gestión de la crisis migratoria en Ceuta.








