En lo que la Casa Blanca ha catalogado como la mayor revocación masiva de visados en la historia de Estados Unidos, el gobierno estadounidense anulará hasta 200.000 visas a extranjeros residentes en su territorio. La decisión administrativa impacta de manera directa en aquellos ciudadanos de distintos países que ingresaron al territorio norteamericano con permisos temporales o de corta duración y que, posteriormente, formalizaron una solicitud de asilo humanitario.
Estados Unidos ejecutará la mayor revocación de visas en su historia: alcanzará a 200.000 extranjeros
El gobierno de Donald Trump anunció una drástica medida que cancelará visados de corta duración a quienes hayan iniciado trámites de asilo. La Casa Blanca argumenta que se incurrió en "fraude" y prepara la vía para nuevas detenciones y deportaciones.


Un endurecimiento en la política de asilo
El Departamento de Estado, en coordinación directa con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), precisó que el proceso de anulación se llevará a cabo de forma gradual. Tommy Pigott, portavoz del Departamento de Estado, remarcó la postura de la administración frente a esta estrategia legal: "Obtener una visa para solicitar asilo es fraude, lo cual es motivo de revocación. Dejamos claro que una visa es un privilegio, no un derecho".

La Casa Blanca comunicó la iniciativa a través de sus canales oficiales en redes sociales, enmarcándola en la promesa del presidente Donald Trump de reducir drásticamente la población extranjera sin residencia legal permanente.
El impacto sobre los procesos de deportación
La anulación del visado deja a los afectados expuestos a acciones directas por parte de las fuerzas de seguridad federales. Desde el Departamento de Seguridad Nacional insistieron en que el solo hecho de poseer una solicitud de asilo en trámite no exime a ningún extranjero de ser arrestado por las autoridades de control migratorio.
Esta pérdida del estatus regular habilita al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a incrementar los operativos de captura e inclusión en expedientes de deportación masiva. Los registros oficiales del Proyecto de Datos de Deportación reflejan un récord de casi 50.000 arrestos concretados solo durante el último mes de julio.

Tribunales al límite y saturación del sistema
El sistema judicial migratorio norteamericano atraviesa un colapso administrativo sin precedentes. De acuerdo con los relevamientos del Centro de Acceso a Registros Transaccionales (TRAC) de la Universidad de Syracuse:
1,4 millones de carpetas de asilo se acumulan actualmente en el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS).

3,1 millones de casos permanecen estancados en los tribunales federales de inmigración, de los cuales hasta 2,3 millones corresponden a peticiones de asilo político u humanitario.
Para agilizar los expedientes, el USCIS habilitó recientemente a los funcionarios a derivar los casos de asilo directo a los tribunales sin necesidad de entrevista previa, al tiempo que se incrementaron las destituciones de jueces migratorios por parte del Departamento de Justicia tras considerarse que otorgaban excesivos beneficios. Se prevé que la medida enfrentará férreas impugnaciones legales en los tribunales en los próximos días.








