El presidente Lai Ching-te sostuvo que el refuerzo de las capacidades de defensa de la isla apunta a preservar la paz y no a provocar a Pekín. El presupuesto previsto para 2027 contempla una inversión equivalente a unos US$ 35.042 millones y todavía debe superar el debate parlamentario.
Taiwán destinará US$35.000 millones a defensa para disuadir un conflicto con China
El presidente Lai Ching-te afirmó que el refuerzo de las capacidades militares busca preservar la estabilidad regional y mantener abierta la posibilidad de un diálogo con Pekín. El plan para 2027 prevé una inversión equivalente al 3,01% del PBI y aún debe ser aprobado por el Parlamento.

El presidente de Taiwán, Lai Ching-te, defendió este sábado el incremento histórico del presupuesto destinado a defensa y afirmó que la decisión busca disuadir un conflicto armado con China, no provocar una confrontación. El mandatario realizó estas declaraciones durante el acto oficial por el Día Nacional de la isla.

En su discurso, Lai sostuvo que el fortalecimiento militar es una herramienta para proteger la estabilidad regional. Según explicó, la inversión en capacidades de autodefensa apunta a preservar la paz y a garantizar que cualquier eventual diálogo político con Pekín se desarrolle en condiciones de igualdad y dignidad.
El objetivo de la estrategia militar
El mandatario buscó diferenciar la política de seguridad de Taiwán de cualquier intención de iniciar un enfrentamiento. Su postura se enmarca en un escenario de crecientes presiones por parte de la República Popular China, que reclama la soberanía sobre la isla y la considera una parte inalienable de su territorio.
Para el Ejecutivo taiwanés, reforzar las fuerzas armadas constituye una forma de disuasión ante una posible escalada. La estrategia apunta a mejorar la capacidad de respuesta de la isla y, al mismo tiempo, sostener las condiciones necesarias para evitar un conflicto en el estrecho de Taiwán.

Un presupuesto récord para 2027
La iniciativa de gasto militar, aprobada como proyecto en agosto, contempla una partida de 1,12 billones de dólares taiwaneses, equivalente a unos US$ 35.042 millones.
El monto representa el 3,01% del producto interno bruto (PIB) de la isla y supone un aumento del 18% respecto de los fondos asignados para el año anterior. La propuesta forma parte de una política de modernización de las fuerzas armadas y de fortalecimiento de la infraestructura de seguridad.
Sin embargo, el plan todavía debe superar una instancia decisiva: la aprobación del Parlamento taiwanés. Hasta que se complete ese trámite, el presupuesto no cuenta con autorización definitiva para su implementación.

El desafío en el Parlamento
La composición actual del Legislativo representa una dificultad para el gobierno de Lai. Los partidos opositores cuentan con una ajustada mayoría de escaños, por lo que el oficialismo deberá buscar acuerdos para conseguir el respaldo necesario.
El debate sobre los recursos militares anticipa discusiones políticas en las próximas semanas. La aprobación del presupuesto será determinante para que el Ejecutivo pueda avanzar con el plan de inversión y concretar sus objetivos de modernización.
Mientras tanto, Lai mantiene su postura de que el fortalecimiento de la defensa busca preservar la estabilidad y evitar una guerra. El gobierno considera que la capacidad de disuasión es un elemento central para proteger a la isla frente a las presiones de Pekín.









