En la previa del Día de la Madre, santafesinos compartieron con Revista Nosotros qué admiran de sus mamás, qué aprendieron de ellas y cuáles de esas enseñanzas les gustaría conservar a lo largo de sus vidas.
¿Qué es lo que más admiran los santafesinos de sus madres?
Desde la fortaleza y la sinceridad hasta el amor y la dedicación, los testimonios recopilados destacan las cualidades de las madres y las enseñanzas que dejan en la vida de sus hijos.

La fortaleza y la capacidad de superar dificultades fueron algunas de las cualidades más mencionadas. "Su valentía de afrontar todo tipo de situaciones, y su esmero, su esfuerzo todos los días", señaló uno de los entrevistados.
Otra joven destacó la capacidad de su mamá para salir adelante: "Siempre va saliendo de todo, así que creo que es lo que más me gusta y bueno, siempre aprendemos un montón".

También hubo elogios para la sinceridad y los consejos que, con el tiempo, terminan demostrando su valor. "Es una persona frontal, una mujer que siempre te canta las justas. A veces uno trata de ir por su camino, pero siempre termina teniendo razón. Así que nada, una ídola", contó otro participante.
Lo que quieren transmitir
Al pensar en las enseñanzas que les gustaría compartir con las próximas generaciones, los jóvenes resaltaron la importancia de acompañar. "La paciencia y el estar presente", resumió uno de ellos, quien remarcó que tener a los padres cerca "es muy importante".
Otra participante habló de la dedicación de su mamá hacia la familia: "Ella se mueve a 1000 por mi hermano y creo que es lo que más admiro".

La manera de demostrar cariño también apareció entre los valores más destacados. "La forma de dar amor, de enseñar, y nada, el siempre ser tan compañera con nosotros y dar todo aunque por ahí capaz que no lo tenía, pero siempre daba todo", expresó uno de los jóvenes.
Otro recordó la crianza que recibió como un ejemplo a seguir: "El amor que nos dio de la crianza, la verdad que un ejemplo, un ejemplo a seguir".
Palabras de agradecimiento
Al imaginar qué les dirían a sus madres, los entrevistados expresaron amor, orgullo y gratitud. "Que es la mejor del mundo. No hay chance de que haya otra madre igual que ella", afirmó uno de ellos.
Otra joven aseguró que le diría que está orgullosa de ella y que la ama mucho. También hubo reconocimiento por los esfuerzos realizados: "Que la amo. Y que bueno, ahí solo que pudo con lo que podía y fue más que suficiente".

Uno de los participantes agradeció las enseñanzas y la compañía recibidas en los buenos y malos momentos, siempre con el ejemplo como guía.
Las frases que no se olvidan
Las entrevistas también recuperaron expresiones típicas de los hogares, como "eso no es hotel", "¿viste que te lo dije?", "tenía razón". Entre las anécdotas, un joven recordó que, después de alguna travesura, su mamá le decía: "Pasá que no te voy a hacer nada", una invitación que, según contó entre risas, solía terminar en reto.

Más allá de las anécdotas y las frases de cada hogar, los testimonios coincidieron en destacar el valor del ejemplo, el acompañamiento y el amor recibido, cualidades que siguen presentes en sus vidas y que aspiran a transmitir en el futuro.








