¿Por qué el pelo cambia de color a medida que crecemos?
El tono del cabello no es definitivo al nacer: factores biológicos, hormonales y genéticos influyen en la cantidad de melanina que produce el organismo y explican por qué muchos colores se modifican con el paso de los años.
El color del cabello está determinado por la melanina.
¿Por qué los cabellos que son más claros en la infancia se oscurecen con la edad? Es una pregunta frecuente. Muchas personas recuerdan fotos de su niñez con pelo rubio o castaño muy claro y se sorprenden al verse hoy con tonos notablemente más oscuros. Este cambio responde a procesos naturales del organismo que se activan a lo largo del crecimiento.
El color del cabello está determinado por la melanina, un pigmento que también define el tono de la piel y de los ojos. Durante la infancia, el cuerpo funciona de una manera distinta a la adultez y produce melanina en cantidades y proporciones variables. Con el paso de los años, esa producción se modifica y explica por qué el pelo cambia de color de forma gradual y sostenida.
El rol de la melanina
La melanina se produce en unas células llamadas melanocitos, ubicadas en los folículos pilosos. Existen dos tipos principales: la eumelanina, que aporta tonos marrones y negros, y la feomelanina, responsable de los colores rojizos y amarillentos. En la infancia temprana, muchos producen menor cantidad de eumelanina, generando cabellos más claros, incluso en personas con genética de pelo oscuro.
El pelo se oscurece progresivamente, ciclo tras ciclo de crecimiento.
A medida que el cuerpo crece, el sistema hormonal comienza a actuar con mayor intensidad. Las hormonas influyen directamente en la actividad de los melanocitos, que aumentan la producción de pigmento. Este proceso suele intensificarse durante la pubertad, etapa clave en la que el cabello puede oscurecerse de manera más evidente.
No se trata de un cambio repentino. El pelo se oscurece progresivamente, hebra por hebra, ciclo tras ciclo de crecimiento. Cada nuevo cabello que nace puede contener más melanina que el anterior, hasta alcanzar un tono estable en la adultez.
La genética marca el límite del cambio
Aunque el oscurecimiento del cabello es común, no ocurre de la misma manera en todas las personas. La genética cumple un papel central y define tanto el color inicial como el tono final. Algunos niños rubios conservan ese color toda la vida, mientras que otros evolucionan hacia castaños claros, medios o incluso oscuros.
Los genes determinan cuántos melanocitos se activan, cuánta melanina producen y qué tipo predomina. Por eso, dos hermanos pueden nacer con el mismo color de pelo y experimentar cambios distintos con el paso del tiempo.
También influye el origen familiar. En poblaciones con alta diversidad genética, los cambios de color durante la infancia suelen ser más frecuentes. El cabello claro infantil, en estos casos, funciona como una etapa transitoria dentro del desarrollo.
Cuando crecemos el sistema hormonal comienza a actuar con mayor intensidad.
Factores que influyen en el oscurecimiento del cabello
Aumento progresivo de la producción de melanina
Activación hormonal durante el crecimiento y la pubertad
Predominio de eumelanina sobre feomelanina
Ritmos individuales del ciclo capilar
Condicionantes genéticos heredados
El ambiente y el paso del tiempo
Además de la biología interna, el entorno también influye en cómo percibimos el color del cabello. La exposición al sol suele aclarar visualmente el pelo infantil, que es más fino y sensible. En la adultez, el cabello se vuelve más grueso y resistente, y ese efecto aclarador pierde intensidad.
Por otro lado, el crecimiento del cabello cambia con los años. En la niñez, el ciclo capilar es más rápido y dinámico. En la adultez, el ritmo se estabiliza, lo que consolida el color definitivo. Este proceso explica por qué el pelo deja de variar tanto una vez superadas ciertas etapas del desarrollo.
Es importante aclarar que el oscurecimiento del cabello no se relaciona con enfermedades ni con alteraciones negativas del organismo. Forma parte del desarrollo normal y responde a mecanismos adaptativos del cuerpo humano.
A diferencia de las canas, que aparecen por la pérdida de melanina en etapas posteriores de la vida, el oscurecimiento del cabello infantil responde a un aumento de pigmentación. Por eso, una vez que el pelo alcanza su tono adulto, no suele volver a aclararse de manera natural.