Por Marcelo Tarapow
Cenizas de Libertad

El sábado 26 de septiembre, por la mañana, Mar del Plata amanece lentamente, cómo no queriendo. No estoy ahí, imagino. Crujen las maderas de la casa de Carlos y Nelly, esa misma que durante tantos años los cobijaron.
Se escucha el silencio, no llueve. Su último suspiro atraviesa la sala y se despide de Nelly, su gran compañera de acero y amor. Hace una pausa y recuerda a sus hijos y familiares. Baja por la escalera como antes, antes del bastón. Escapa por la ventana, esa que da al jardín, hacia el mar. Pero antes pasa revista a su guardia pretoriana de esculturas y pinturas. Borges lo observa mientras acomoda un bronce de dos piezas. Resiste un poco más, lazos de cariño tratan de retenerlo, y … Carlos tampoco quiere irse, 96 años rodeado de afectos, cercanos y lejanos, su arte también talló un caballero. Ya es tarde y … es de mañana. Gubias herrumbradas y pinceles endurecidos yacen inertes, ya no verán mejores días….o…quizás sí en las manos de su seres queridos.
El mascarón de la Fragata “Libertad” se viste de luto. Carlos logró que en su fantástica obra se viera representado el nombre del barco. Sería quien siempre estaría cubriendo la guardia sin importar si era de día o de noche, sea en calma o embravecido, con frío o calor. Son los ojos del barco que velan por una navegación segura. No hoy, está amarrada en Panamá, lejos de casa, con sus ojos nublados.
Parece ser que la química entre aquel comandante de la “Libertad” y el escultor fue instantánea. Carlos nos contó que luego de los saludos de rigor el diálogo fue directo. “Usted me va a construir el mascarón de proa o lo cuelgo del palo mayor…”, amablemente le dijo Porretti, a lo que Carlos le contestó “…no le voy a dar el gusto que me llevé hasta allí por que la Fragata “Libertad” tendrá mi mascarón…”.
Biggeri, Villalobos, Germán Martínez, Porretti lo esperan, tienen mucho de que hablar.

Carlos García González me contaba con orgullo que había nacido en Vigo, España el 14 de diciembre de 1926, y prefería que le digan que es gallego porque según él “ser gallego equivale a ser dos veces español”. Realizó sus estudios en el Colegio del Salvador de Mondarizy en el Instituto Nacional de Vigo. Arribó a la Argentina en 1943. Dos años después, habilitó su propio taller y en 1948 realizó su primera exposición en la Galería Sintonía, participando en el Salón Nacional, obteniendo un premio. Expuso en San Pablo, la Habana y Barcelona y en 1949 en el salón Nacional de Bellas Artes de la Provincia de Santa Fe, siendo galardonado con el premio “Dirección General de Bellas Artes". Ese mismo año se trasladó a Europa para continuar con sus estudios con los maestros escultores Saupique y Janiot en la ciudad de París, Francia. En 1951 llevó sus obras al Salón de la Royal Academy en Londres y estudió con el profesor Frank Dobson del Royal College of Arts. En 1952 participó en París en una muestra exclusiva para artistas españoles, y al año siguiente en la misma ciudad francesa lo hizo en la “París Place Vendome Galería Mirador”. Más tarde, contrajo matrimonio con Úrsula María Salzmann el 14 de diciembre de 1955.
Un día del mes de agosto de 1962 la Secretaría de Marina Argentina lo contrató para que esculpa el mascarón de proa aún sabiendo que no estaría listo para el primer viaje de instrucción por los tiempos que demandaría su construcción. Eso fue en agosto, allá atrás, agosto como este agosto que lo vió partir.
Repasamos con Carlos la letra del contrato. En su cláusula primera decía que “”EL ESCULTOR se obliga a realizar dentro de las mejores reglas del arte y de acuerdo con su reconocida capacidad, los trabajos y provisión de elementos y materiales que constituyen la obra intelectual mascarón de Proa y ornamentos de Proa a ser esculpidos en madera con destino al Buque Escuela “LIBERTAD” de la Armada Argentina...”. Su cláusula segunda determinaba que el escultor creará y construirá en su taller tres (3) maquetas en yeso de aproximadamente 0.40 metros de largo para la posterior selección del modelo. La cláusula décima séptima establecía que “LA DIRECCIÓN se obliga a que el mascarón de que se trata el presente convenio, no sea nunca utilizado como ornamento fúnebre en un cementerio”.
El 28 de febrero de 1963 se efectuó la selección del modelo de entre los tres presentados, dando al escultor dos instrucciones adicionales: la cabeza de la figura debe mirar hacia el horizonte y las facciones deberán ser regulares de estilo “grecorromano”. Pero Carlos, ese perfil no se parece ni un poco ni a los griegos ni a los romanos, es que acaso …? Interrumpe y tras mirada cómplice me dice “pero hombre, claro que no!” Ahhh…. Claro que entendí quien es!
Viene el primer viaje de instrucción. Es 1963 y la fragata zarpó sin llevar ningún mascarón. Carlos comenzó apasionadamente su trabajo recibiendo el apoyo del Arsenal Naval Buenos Aires. Le llevó casi un año terminarlo, tiempo durante el cual, su esposa Úrsula enfermó gravemente. Lamentablemente ella siguió desde su lecho el avance de la magnífica obra sin poder alcanzar a admirarla instalada en el casco de la Fragata. Falleció el 14 de abril de 1963. La Fragata “LIBERTAD” envió una guardia de honor para despedir a compañera de la vida, madre de sus hijos y musa inspiradora. Esta vez, este agosto, en Mar del Plata un grupo de marinos de la Escuela de Buceo de la Armada fueron los que se acercaron a despedirlo. Carlos era un marino honorario, era uno de los nuestros.

Carlos, qué son esos trazos de tiza que se ven en la madera? Mira la foto y contesta, son mis marcas para corregirla.
¡Qué bella es!, exclamé aún así en madera cruda, agregué.
Carlos me pregunta, qué es belleza y que es fealdad ? ¿Cuáles son las reglas que las determinan? No sé qué contestar.
Prosigue, “la belleza va con el sentimiento” y rápidamente me advierte, “cuidado que lo feo también, me advierte, no dejes espacio en el corazón para nada feo.”
Volvemos, es ahora el 28 de marzo de 1964 se lo pintó siendo este último día la oportunidad elegida por Carlos para dedicar esta magnífica obra a su esposa. Talló sobre la estela de estribor, una leyenda que la recuerda con un sencillo “CARLOS a NIKÉ” GG.

Carlos, me hizo notar durante una de las entrevistas que “Niké” era el sobrenombre de su esposa Úrsula y que se refiere a la diosa helénica de la victoria, hija del titán Palante y de la oceánide Estigia. Suele representar sosteniendo en sus manos una palma de laureles que es el árbol de los augurios, símbolo de la victoria. Combinaba muy bien para un buque escuela.
El Comandante de la Fragata, Capitán de Fragata Enrique Germán Martínez recibió y agradeció la obra. El mascarón representa a la Libertad que surcará los mares del mundo llevando un mensaje de paz y fraternidad y tuvo su bautismo de mar el 4 de abril de 1964 durante el segundo viaje de instrucción.
“Ja! Soy el último mascaronero y ella navega por todos los mares del mundo.” Me reclama, “si la Armada Argentina construye otro buque y necesita un mascarón, aquí estoy, avíseme que con gusto lo haré.”
Gracias Carlos, muchas gracias a ti y a tu familia. Siempre te recordaremos!
Arde la noble madera, madera que no conocerá tus manos. Se apaga la última llama, quedan cenizas. Cenizas al viento, cenizas al mar, cenizas de Libertad.
A la memoria de Carlos GARCÍA GONZÁLEZ.
*Contraalmirante, director general de Educación de la Armada Argentina.










Dejanos tu comentario
Los comentarios realizados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Evitar comentarios ofensivos o que no respondan al tema abordado en la información.