Por Edgardo Urraco
Por Edgardo Urraco
Más allá de San Martín y otros patriotas, hay un personaje histórico que los argentinos tenemos casi olvidado: me refiero al teniente coronel de la Marina de Guerra Luis Piedra Buena, oriundo de Carmen de Patagones (Buenos Aires) y más conocido como el “comandante Piedra Buena”.
Pasó a la historia por sus célebres rescates en la Isla de los Estados, cuyas borrascosas aguas condenaron al naufragio a varias naves extranjeras. En esa isla, en 1862 construyó un refugio para quienes naufragaban en sus peligrosas costas. El hecho de haber rescatado cerca de 150 personas desde que contaba sólo 16 años, mereció que lo reconocieran internacionalmente. Así recibió el agradecimiento de Guillermo 1º de Alemania y de la reina Victoria.
Piedra Buena logró afirmar la soberanía nacional en la Patagonia del este, con sus viajes que lo llevaron al archipiélago de Tierra del Fuego y a la península antártica. No alcanzaría el espacio de esta sección para relatar sus viajes, rescates, construcción de barcos, refugios, acciones altruistas y galardones.
Por ello cuando en los actos oficiales se evoca a los patriotas, habría que mencionar asimismo al “comandante” Luis Piedra Buena; un marino valiente y abnegado que entendió muy bien que “el sur patagónico también existe”.