Por Rubén Gómez Giordano


Por Rubén Gómez Giordano
Días atrás, en la plaza San Martín de la ciudad de Santa Fe fue plantado un muy joven ejemplar de roble rojo americano (Quercus Rubra). Fue ubicado casi en la mitad del lado oeste del espacio verde, sobre la calle 1 de Mayo. El trabajo estuvo a cargo del personal de la Dirección de Arbolado Público de la Municipalidad de Santa Fe, atendiendo a un pedido de un grupo de antiguos vecinos de la plaza, sobrevivientes de quienes fueron fundadores y miembros de la otrora Asociación Civil Amigos de la Plaza San Martín de Santa Fe (personería jurídica Nº 466/2000).
El motivo de la plantación del roble obedece a que las máximas autoridades municipales compartieron la idea de hacer realidad la vieja leyenda mitológica de Filemón y Baucis, extraída de "Las Metamorfosis" (Libro VIII), del poeta romano Ovidio (43 a.C.). Cuenta esta leyenda que estos ancianos, enamorados desde niños y sin descendencia, tuvieron la oportunidad de pedirle al dios Zeus el deseo que los hiciera morir a ambos en el mismo instante, y evitarles el tremendo dolor de la ausencia del otro.
Y el deseo se cumplió muchos años después, cuando estando juntos, cercanos a un bosque, advirtieron que sus pies se hundían en la tierra, sus cuerpos se transformaban en madera y sus cabelleras en hojas de dos frondosos y hermosos árboles: ella en un tilo y él en un roble. Se dice que, en todo bosque natural, donde hay un árbol de tilo, seguramente en su proximidad hay un roble.
Por eso, los tilos que circundan nuestra Plaza San Martín, podrán continuar su larguísima vida por delante (200, 300 y hasta alcanzar casi 1.000 años), teniendo ahora la compañía en su proximidad del roble Filemón. Una plaqueta alusiva, instalada junto al nuevo árbol, recuerda la historia de Ovidio, aquí mencionada.