El Ateneo Cultural Jorge Luis Borges de la ciudad de Santa Fe, que integran Fundación Galisteo, Revista Sures y la librería Ferrovía, conjuntamente con el Museo Rosa Galisteo, está avocados en la organización de un encuentro para aproximarse a la obra de Norah Borges. El mismo tendrá lugar el próximo 29 de agosto, a las 19, en el mencionado museo (4 de enero 1510). Con motivo de este acontecimiento, los integrantes del ateneo entrevistaron a Sergio Baur, quien será el disertante en la ocasión. El evento incluirá una mención a la estadía de Jorge Luis Borges en Santa Fe, tema sobre el que estuvimos exponiendo en la Casa de Santa Fe en Buenos Aires y aquí retomamos.
Norah Borges en el Museo Rosa Galisteo


¿Cómo fue la muestra de Norah Borges en Buenos Aires?
Se llevó a cabo en el Museo Nacional de Bellas Artes, siendo la primera exposición de la artista en esa institución. Bajo el título "Norah Borges, una mujer de la vanguardia", la muestra recorría desde los inicios de su carrera artística hasta el final de su vida. Siguiendo una secuencia cronológica, se podían apreciar las influencias y decisiones que Norah tomó a lo largo de su vida con el arte. En su juventud, la estadía en Europa junto a su familia le permitió estar en contacto con las vanguardias internacionales de los años 20. Y en España, así como su hermano Jorge Luis colaboraría con las principales revistas literarias, Norah se convirtió en la ilustradora ineludible de esas publicaciones. Por eso en esta exposición también quise resaltar su incansable actividad como ilustradora de libros de los principales referentes literarios del siglo XX en español. Sólo para citar algunos ejemplos: el primer libro de su hermano, "Fervor de Buenos Aires", con una bellísima ilustración de tapa, seguido de Ricardo Molinari, Norah Lange, Adolfo Bioy Casares, Gabriela Mistral, Silvina Ocampo, Rafael Alberti, Beatriz Guido y Juan Ramón Jiménez con magníficas ilustraciones para su libro "Platero y yo", entre muchos otros.
¿Qué se podría señalar de su obra?
La obra de Norah Borges es muy personal y nunca adhirió a las escuelas artísticas irrestrictamente. Sus comienzos están muy vinculados a la vanguardia, pero en especial al expresionismo alemán, hecho influenciado por su estancia en Suiza durante la Primera Guerra Mundial. Ese contacto con los movimientos artísticos de las primeras décadas del siglo XX le permitió reflexionar en torno al cubismo y el futurismo, cuya huella quedó reflejada sobre todo en sus grabados en madera. Ya en los años 30, como respuesta a la vanguardia experimental, Norah trabajó sobre los principios de la "vuelta al orden". Su gran interés en el arte medieval y renacentista, especialmente en el trabajo de artistas como Fra Angelico o Giotto, así como su admiración por Pablo Picasso, dejaron en su obra huellas muy visibles.
¿Su figura, se ha ido revalorizando en los últimos años?
Quienes primero advirtieron el interés en la obra de Norah fueron importantes museos de España, que reconocieron en ella una de las figuras más importantes de las artes visuales de la vanguardia iberoamericana. Distintas investigaciones rescataron hechos fundamentales para la cultura del siglo XX, como por ejemplo que Norah fue escenógrafa y vestuarista de algunas obras del teatro de La Barraca de Federico García Lorca, o su importante aporte en la ilustración de las revistas literarias Ultra, Grecia, Proa y Martín Fierro, estas dos últimas en nuestro país, tarea de la que se desprende que Norah fue "una musa de la vanguardia" en varios países.
¿Cómo fue el vínculo de Norah con su hermano?
La infancia de Jorge Luis y Norah estuvo signada por un mundo creativo en el que compartieron sus fantasías comunes, proporcionadas por las lecturas y los viajes desde los primeros años de vida. Según Jorge Luis, Norah era más aventurera y arriesgada en los juegos infantiles. Ambos realizaron pequeños libros artesanales dedicados a su abuela, y tal como lo manifesté, Norah ilustró muchos de los libros de Jorge Luis. La relación fue de admiración mutua, pero ambos expresaron que sus gustos literarios y estéticos eran diferentes. En la década de los 70, Borges le dedicó a su hermana un bello libro impreso en Milán, con un texto muy evocador y emotivo, en el que destaca todas las facetas de Norah y lo que ella significó en la vida del escritor.
¿Qué se podría decir de la obra de Norah en Santa Fe?
Quiero destacar una obra de Norah Borges del Museo "El Rosa" de Santa Fe, que solicitamos para la muestra del Bellas Artes de Buenos Aires. Se trata de "El diván amarillo", del año 1961, que fuera donada por el Fondo Nacional de las Artes. En el cuadro, un grupo de tres jóvenes sentadas en un diván amarillo, escuchan a una de sus compañeras tocar la mandolina. La representación del diván es una presencia recurrente en las obras de Norah, ya que se trata de un mueble que la acompañó durante muchos años. La artista utilizó determinados objetos como elementos de representación personal y que resultan testigos de la intimidad de la artista, en sus distintos procesos creativos. También quisiera destacar que este museo cuenta en su patrimonio con obras de la primera etapa de Norah, como los dibujos de 1928 y 1930, este último titulado "Sirenas", coincidente con las ilustraciones de sirenas en el poemario de Ricardo Molinari, "El pez y la manzana", de 1929.
¿Qué lugar ocupa Norah en la pintura argentina?
Como artista perteneciente al grupo Martín Fierro, una de las corrientes de la vanguardia argentina, Norah tiene un papel destacado en las artes visuales de este periodo junto a Emilio Pettoruti y Xul Solar, de quien fuera una gran amiga. En las décadas siguientes, Norah decide transitar una vida artística más independiente, fortaleciendo su mundo personal, sus ideas estéticas, y pintando en determinada soledad. Si bien expuso permanentemente, su carrera artística fue más silenciosa e introspectiva.
¿Podría regalarnos alguna anécdota en relación con ella?
Norah fue detenida en 1948 por participar en una manifestación antiperonista en la calle Florida y trasladada a la Cárcel del Buen Pastor. Su irrenunciable pasión por el arte la motivó a dibujar a las presas con sus uniformes grises en posición y gestos de ángeles, también les enseñó dibujo a sus compañeras durante los días de arresto. Norah creó su propio universo en las artes visuales. El escenario de su obra remite a un viejo Buenos Aires, a través de sus costumbres tradicionales, evocadas a través del recuerdo de la historia familiar, similar al universo literario de su hermano. La permanente alusión a la infancia responde a que la artista, prefería pintar y dibujar a sus personajes en la niñez, ya que pensaba que esa era la etapa más feliz de las personas. Se mantuvo alejada del sistema moderno del arte, discreta y nostálgica, profundizando su extrema sensibilidad.









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