No tenemos plata ni para pagar los intereses. Estamos en “pagaDios” recién después del 2023 en economía. Nada sencillito el día a día de la caja. Eso no es nada. En mitad de una pandemia, con cuarentena, barbijos, barbijos caseros, consejos para quedarse dentro y lavarse las manos, la política menuda sigue, no afloja, continúa y, si se fijan los términos de las declaraciones como límites, los límites de la política interna se mantienen en movimiento. En la semana anterior, en provincia de Buenos Aires, en el centro del corazón K, en La Matanza, el discurso, los presentes y sus dichos, sirven para entender de qué trata la eterna obsesión por dividirnos que nos define como pueblo en crisis.
“Que nadie piense que por cuidar la salud uno está descuidando el futuro de los argentinos. Nos han llenado de palabras y nos dejaron en la miseria. Nosotros mostramos lo mejor que somos como pueblo que somos”, señaló el jefe de Estado en un acto encabezado junto al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, y el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza...
En un portal que no es radio, ni diario, ni canal de televisión, lo transcripto es parte del discurso del señor presidente, Alberto Ángel Fernández, el porteño. “Que nadie piense que por cuidar la salud uno está descuidando el futuro de los argentinos...”.
Primero lo que corresponde, el concepto es erróneo. Cuidar la salud es cuidar el futuro de los argentinos. Es mas que obvio que quiso decir... más allá de la salud... que además de la salud el futuro es el trabajo... que no solo la salud sino también la economía y los sueldos y las materias primas... Es más que obvio que quiso decir otra cosa y que el afán del discurso, que siempre es afanoso, lo hizo trastabillar con las palabras.
Estaría muy mal acomodado un país que no piense la salud como futuro y en esto debo insistir: Ramón Carrillo, como antes Juan B. Justo, pero Carrillo en funciones dentro del peronismo, sostenían la salud pública como un eje básico para un crecimiento pleno, solidario y pleno. Igualitario y pleno. Lo que si es cierto, lamentablemente cierto, es que en esta pandemia se pone en superficie el descuido de la salud pública, la dependencia de la salud privada y también, muy claramente, que la salud por parte de los gremios, como una de sus funciones en defensa de sus afiliados, es de una importancia absoluta. Buen momento para un balance del cuánto, el cómo y el dónde de los dineros del Estado en salud. Y esto vale para nación, provincia y municipio.
Sobre este punto, el de los diferentes estamentos, Rosario es una circunstancia tan especial, con tanta diferencia, que debe señalarse: mantener una salud municipal diferenciada de la provincial, sumada a la nacional, la regional (UNR y PAMI) deviene en conflictos, pactos, conversaciones, necesidad de planificación especial porque debe agregarse, como ya se señaló, la salud que atienden los gremios sectorizando, calificando presupuestos para un mismo dengue o un mismo coronavirus. Un hecho se incorpora, el Decano de Medicina no aparece en las fotos en las que UNR, Municipalidad, Provincia y Grupo privado muestran un prototipo de respirador. No comparten la foto ni la ideología.
Rosario está muy cruzada por buenas intenciones saludables. La pandemia deja al descubierto las dificultades del fondo del río. Las diferentes piedras que obstaculizan la navegación. El Decano de la Facultad de Medicina (hombre de la más profunda izquierda política) no piensa lo mismo que el Rector, tampoco piensa lo mismo que el señor ministro provincial de salud y diferente pensamiento tienen las autoridades de PAMI Rosario. No es lo que piensa la Intendencia y su Secretario de Salud. Puede argüirse que es histórico este desfasaje. Debe avisarse que la pandemia es una sola.
BIENVENIDOS LOS GENDARMES
“Hemos logrado triplicar el número de gendarmes en el distrito más populoso de la provincia de Buenos Aires”, sostuvo el jefe de Estado durante el evento que tuvo lugar en la Escuela de Gendarmería Nacional “General don Martín Miguel de Güemes”, en la localidad de Ciudad Evita”...
De la misma fuente el párrafo transcripto que sirve para dos reflexiones. La primera reflexión: ¿serán los mismos gendarmes que ayudaban en Rosario a cuidarnos de los vericuetos de la droga...? La segunda reflexión y muy dolorosa pregunta: ¿ahora son buenos, en el corazón K de La Matanza, los gendarmes acusados por buena parte de la prensa K, de hundir militantes en los fríos ríos del sur argentino?
Los gendarmes, siempre sostuvimos esto, no solucionaban el problema en Rosario sino que simplificaban la ignorancia y complicaban el despliegue territorial. A su favor que no portaban sospechas claras, como tengo la íntima convicción que existían, de la policía santafesina en clara asociación con el mundo narco y sus blanqueadores en superficie. Esas sospechas continúan, claro que la Pandemia las deja en segundo plano. Los Gendarmes ya no están y el mundo de La Droga siguió andando.
A LA IZQUIERDA SOLO LA PARED
Una frase que no le es propia pero que, con un uso correcto, hace algunos años utilizó la señora Vicepresidenta es esta: “a mi izquierda solamente la pared...” en específica referencia de su posicionamiento político para algunos temas.
El peronismo, desde 1945 en adelante, por su carácter aluvional y policlasista, ha sabido comportarse según esa amplitud. No extraña, por esa razón, a la par que se dijese, enfáticamente, que el peronismo es de “derechas” es, para la afirmación de CFK, un movimiento “de izquierda”. Declaraciones. Algunos dirigentes, todos con votos, tuvieron otro posicionamiento y vale lo dicho: aluvional y policlasista. Muy difícil de entender. Imposible de explicar. Absolutamente real. Hoy gobiernan “los peronismos”.
En el acto en La Matanza este punto, el de su carácter amplio, ideológicamente caracterizado, me refiero a su amplio espectro, tuvo otra demostración. Las palabras del señor Gobernador del distrito mas grande del país sirven a esa amplitud.
“En un mundo que parecía tener respuesta a todo, desde el poder económico y militar, hoy vemos que ese edificio se construyó sobre bases muy débiles. Ese mundo de concentración de la riqueza y de poder pasaba por alto la desigualdad. Hoy vemos que un virus nos ha puesto a toda la especie humana en pie de igualdad. Estamos todos vulnerables ante la misma amenaza”...
Las palabras Axel Kicillof, Gobernador de aquella provincia, con el “encomillado” que las vuelve textuales, redefine un sector del peronismo. También su mirada sobre la pandemia. Y su definición del mundo... ¿capitalista?
Si el eje que esquiva la ideología, la derecha y la izquierda, es la Pandemia, algo podemos afirmar. Eso dice Kicillof. No sería el discurso de Pablo Lautaro Javkin, intendente de Rosario y titular de un muestrario de barbijos caseros que usa en cada acto público (fue de los primeros que insistió en el uso obligatorio, precautorio, hasta lógico, si se me permite opinar de medicina) tampoco sería el del Gobernador Omar Angel Perotti.
La misma pandemia para Schiaretti, Kicillof, Rodríguez Larreta, Morales, Perotti, para citar gobernadores, la misma de Javkin y Jatón, para citar intendentes.
La misma pandemia que, ante la emisión de dinero (que no es coparticipable según Constitución) deja a todos a merced de un gobierno nacional que distribuirá ATN según su propio criterio. Cuando, pese a la legitimidad de los votos de todos los mencionados, esta distribución no sea pareja y Argentina sea “ATN dependiente” se verá (por las previsibles injusticias) quién quedó más cerca o más lejos de la pared y podremos certificar que la política menuda no se rinde. Que nunca se rindió. Que resiste al coronavirus.