La plazoleta Gustavo Bruzzone, ubicada en Rivadavia y Ruperto Godoy, volvió a quedar bajo la mirada de los vecinos por su estado de abandono. Las imágenes enviadas a El Litoral muestran sectores con yuyos altos, senderos invadidos por la maleza y espacios de uso común deteriorados.
Denuncian abandono en la plazoleta Gustavo Bruzzone, a días del 24 de marzo
Vecinos advirtieron por el estado de la plazoleta Gustavo Bruzzone, en Rivadavia y Ruperto Godoy, donde el pasto alto, los daños en el mobiliario y los grafitis afectan el uso de un espacio con valor barrial y simbólico.

En distintos puntos del predio se observa el césped crecido sobre las superficies verdes y también al costado de los caminos internos. Esa falta de desmalezado reduce la circulación peatonal y le quita funcionalidad a una plazoleta pensada para el descanso, el encuentro y la permanencia de los vecinos del sector.
El reclamo también apunta al aspecto general del lugar. En las fotos se ven sectores con maleza alrededor de bancos, escalinatas y senderos, una imagen que refuerza la sensación de descuido en un espacio público barrial que debería mantenerse en condiciones básicas de limpieza y conservación.

Mesas rotas, grafitis y sectores fuera de uso
Uno de los puntos más visibles del deterioro está en el mobiliario urbano. Una de las mesas de hormigón presenta una banca desprendida y apoyada sobre ladrillos, mientras que otras estructuras del lugar exhiben roturas, desgaste y falta de mantenimiento. También se observan restos de basura en algunos sectores.
La plazoleta además cuenta con un sector de mesas de ajedrez, aunque varias muestran bordes dañados y superficies deterioradas. A eso se suma la cartelería del lugar, vandalizada con grafitis, lo que afecta tanto la identificación del espacio como su función informativa.

Un nombre ligado a la memoria
El deterioro toma otra dimensión por el valor simbólico del lugar. La plazoleta lleva el nombre de Gustavo Bruzzone, recordado en Santa Fe como ajedrecista y como una de las víctimas de la última dictadura cívico-militar. Distintas actividades por la Memoria se realizaron allí en años anteriores, justamente por esa carga histórica.

En ese marco, vecinos remarcan que el descuido no sólo afecta un espacio verde del barrio, sino también un sitio que, por su nombre y su sentido, merece preservación. El planteo cobra todavía más relieve a días del 24 de marzo, fecha en la que Argentina conmemora el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.








