En barrio Las Delicias, en el norte de la ciudad de Santa Fe, el histórico reclamo por anegamientos volvió a cobrar fuerza con las últimas precipitaciones. A través del WhatsApp de Periodismo Ciudadano, un vecino de la zona de 1° de Mayo (entre Santa Cruz y La Pampa) envió imágenes que exponen la fragilidad del sistema de drenaje en el sector: el agua cubre veredas, ingresos domiciliarios, ochavas y gran parte de la calzada.
Barrio Las Delicias: denuncian que las zanjas obstruidas transforman las calles en una laguna
Las lluvias de este miércoles dejaron en evidencia el nulo drenaje en la zona de 1° de Mayo y Santa Cruz. Los vecinos exigen tareas urgentes de limpieza para evitar que el agua siga entrando a los hogares.

Según el testimonio aportado a El Litoral, la situación es recurrente y se agrava ante la falta de escurrimiento. El planteo central apunta al estado de las zanjas, que se encuentran obstruidas o sin el mantenimiento necesario para permitir un drenaje fluido cuando se registran lluvias de intensidad.

El agua no escurre e invade las viviendas
Las fotografías son elocuentes: muestran una lámina de agua extendida sobre toda la cuadra, con sectores donde el nivel supera el cordón y avanza de lleno sobre las veredas. El vecino resumió la gravedad del escenario con una frase contundente: "el agua llega hasta la rodilla" en algunos tramos del ingreso a las viviendas.

La preocupación trasciende la incomodidad estética o el barro. Cuando el escurrimiento se detiene, el agua permanece estancada por tiempo prolongado frente a los domicilios, dificultando el tránsito peatonal y vehicular, y obligando a los habitantes a maniobras riesgosas para entrar o salir de sus propios hogares.
En las imágenes se observa que el problema es estructural y abarca esquinas completas, afectando tanto sectores de calzada como áreas verdes, una señal clara de que el sistema de cuneteo barrial ha quedado superado por la falta de limpieza.
Un problema de cercanía en un contexto crítico
Si bien la provincia atraviesa una semana marcada por temporales severos —con registros que superaron los 200 milímetros en localidades del norte como Reconquista y Avellaneda—, el caso de Las Delicias expone una problemática de escala local pero de alto impacto cotidiano.
Aunque en la capital santafesina no se alcanzó la escala de emergencia del norte provincial, el escenario en esta cuadra de 1° de Mayo deja en evidencia que cualquier lluvia sostenida es suficiente para transformar una zona residencial en un punto de anegamiento persistente si las vías de salida están tapadas.

En este marco, el pedido de los vecinos al municipio es concreto: tareas urgentes de limpieza, desobstrucción y mantenimiento de zanjas para recuperar la capacidad de absorción del barrio y evitar que el agua siga ganando terreno sobre los frentes de las viviendas cada vez que el cielo se encapota.






