"Si uno quiere arrancarle el corazón a la democracia, hay que perseguir los hechos". Con esta frase de Maria Ressa, periodista filipina galardonada con el Nobel de la Paz 2021, abre Adepa el informe de la Comisión de Libertad de Prensa, presidida por Daniel Dessein (flamante titular de la entidad).
Adepa alertó sobre los "atropellos" que alteran la libertad de prensa
Un escenario de incertidumbre, hechos concretos que ponen en riesgo el ejercicio pleno de la actividad, "acoso judicial"a quienes investigan hechos de corrupción y la desigual distribución de recursos nacionales entre los puntos destacados del informe.

La distinción internacional, que luego de 86 años pone el foco en la libertad de prensa, "llega en medio de una pandemia que demandó a la humanidad, en una primera instancia, el reconocimiento de la gravedad de la amenaza. Y luego la coordinación de esfuerzos para ajustar comportamientos y desarrollar una estrategia de contención a través de la vacunación. La información y la libertad para intercambiar opiniones fueron, y siguen siendo, insumos imprescindibles para que el mundo enfrente el flagelo".

En este punto el documento, presentado en la Asamblea General extraordinaria de este jueves, advierte que "la intolerancia, la desinformación y la polarización minan las libertades. Todo esquema de convivencia libre y armónica requiere un consenso sobre nuestra capacidad para percibir y distinguir aspectos básicos de la realidad, una agenda mínima de cuestiones sobre las que debemos acordar posiciones y el respeto por el diálogo para dirimir diferencias. La prensa es una herramienta indispensable de la ciudadanía para participar en ese proceso".
En contexto, se observa que hoy "la Argentina atraviesa una etapa de extraordinaria aceleración histórica, con un horizonte cargado de incertidumbre. En esos contextos debemos redoblar los esfuerzos para preservar el vigor de los mecanismos de debate y resolución de conflictos con que cuenta una sociedad y evitar así caer en el precipicio que nos lleva al autoritarismo y al colapso de nuestro proyecto colectivo".
Es en ese marco que expone sobre la necesidad de "alertar, con particular énfasis, sobre los atropellos y las descalificaciones que alteran la libertad necesaria para ejercer adecuadamente el oficio periodístico".
Los hechos
Para sustentar esta afirmación, enumera una serie de episodios concretos:
- "La velada amenaza en Twitter del ministro de Seguridad de la Nación contra el dibujante Nik, con una alusión implícita a sus hijas, fue una muestra del desequilibrio de poder entre el Estado y uno de sus ciudadanos, que eventualmente manifiesta una crítica. Hubo referentes de la coalición gobernante que rechazaron esa acción, pero no lo hizo el Presidente de la Nación".

- Declaraciones que intentaron deslegitimar el rol de la prensa. "Los argentinos merecerían mejores medios, que no los amarguen tanto", dijo la vicepresidenta Cristina Kirchner en un acto al que "no se había permitido el ingreso a los medios privados. El periodismo argentino es reconocido internacionalmente por su calidad, su vigor y su diversidad. La pluralidad de la oferta informativa permite a las audiencias optar por uno u otro medio, premiando y castigando de ese modo eventuales desvíos o una desconexión con sus necesidades o demandas. El público no requiere una tutela o una prescripción gubernamental, con observatorios inhibitorios o normativas asfixiantes, que terminan afectando la posibilidad de que la prensa refleje la forma en que los gobernantes administran los intereses de todos".
- "Graves declaraciones de funcionarios públicos que se multiplicaron en el último semestre. El intendente Mario Ishii, de José C. Paz, en el conurbano bonaerense, vaticinó un 'levantamiento del pueblo contra los medios, seguido por aplausos del presidente de la Nación desde un palco, en un acto público. El diputado nacional Máximo Kirchner, al referirse al atentado con un arma de fuego sufrido por el diputado correntino Miguel Arias, afirmó que el periodismo genera 'el caldo de cultivo para este tipo de actitudes'. Meses atrás, el entonces jefe de Gabinete de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, en alusión a la pandemia dijo que "la oposición y los medios influyeron en la cantidad de muertes".
El "combustible" de los recursos
El impacto de la crisis sanitaria y la gestión de sus consecuencias también aplican a los medios de comunicación para los cuales los últimos dos años "equivalieron a un lustro o más en la aceleración de ciertos procesos. Uno de ellos es el de la migración de ingresos publicitarios hacia las plataformas digitales. Adepa, junto a entidades nacionales que van desde Canadá y Estados Unidos hasta el extremo austral del continente y asociaciones internacionales como la Sociedad Interamericana de Prensa y la Asociación Mundial de Editores, reclamó públicamente un reconocimiento justo a sus derechos de autor por parte de los gigantes digitales, que lucran con los contenidos que genera el periodismo".
"Los medios pierden combustible imprescindible para funcionar debidamente en el momento en que las sociedades más los necesitan, ante la contaminación de las noticias falsas, el crecimiento del autoritarismo y la fragmentación social que se ve acentuada por las burbujas informativas, evalúa el organismo.
Y en este punto analiza diferencias entre otros países y el nuestro: "Los estados nacionales de las democracias desarrolladas han apoyado decididamente a sus medios de comunicación en esta etapa de fragilidad. Las más recientes cifras públicas de la distribución de la publicidad estatal nacional, correspondientes al segundo año de gobierno de Alberto Fernández, exhiben desproporciones que, en ciertos casos, no se condicen con criterios objetivos como los niveles de audiencia, que subestiman a determinados medios o que relegan al periodismo del interior".
Por todo eso "resulta necesario lograr equilibrios en ese aspecto, como también recomponer un volumen que hoy es sustancialmente inferior al promedio de las últimas dos décadas, precisamente en un momento en que esta disminución se convierte en un acelerador procíclico de la crisis del sector".
Para retomar la metáfora de Maria Ressa citada al principio, "los argentinos debemos cuidar ese órgano vital de nuestra democracia, hoy afectado por un proceso de arritmia ante la nueva crisis que experimentamos. Nuestra nación, como cualquier otra que aspire a vivir en libertad, debe reconocer los hechos y problemas fundamentales sobre los que debe decidir, debatir posibles soluciones, arribar a consensos y, finalmente, trazar un rumbo. El periodismo nutre el corazón que mantiene vivo el proyecto común".








