Florencio Randazzo declaró este martes como testigo ante el Tribunal Oral Federal N°7 en el juicio por la Causa Cuadernos. Durante casi dos horas repasó su gestión al frente de Interior y Transporte, habló del esquema de subsidios y negó haber recibido instrucciones para beneficiar a empresas.
Randazzo defendió su gestión en Transporte y negó haber recibido pedidos para favorecer empresas
El exministro declaró como testigo en la Causa Cuadernos. Aseguró que respondía directamente a Cristina Kirchner, destacó su respaldo político y se despegó de gestiones anteriores.

El exfuncionario explicó que asumió el área de Transporte en 2012, después de la tragedia de Once, cuando Cristina Kirchner decidió trasladar esa estructura desde el Ministerio de Planificación hacia la cartera que él conducía.
“Mi relación era directamente con la Presidenta”
Ante preguntas de las defensas, Randazzo fue consultado sobre la cadena de decisiones políticas dentro del Gobierno y explicó que su interlocución era directamente con Cristina Kirchner.

“La relación mía era directamente con la Presidenta de la Nación”, sostuvo. También aseguró que siempre contó con su respaldo para avanzar con la renovación ferroviaria, la incorporación de tecnología y medidas destinadas a transparentar el sistema.
“Siempre tuve libertad para llevar adelante la gestión y cuestiones vinculadas a darle transparencia. Siempre me sentí apoyado por la Presidenta de la Nación”, afirmó.
Negó pedidos para favorecer compañías
Uno de los puntos centrales del interrogatorio estuvo relacionado con los subsidios al transporte y la posible existencia de instrucciones políticas para beneficiar a determinadas empresas.
Ante una consulta del abogado Carlos Beraldi, Randazzo respondió “nunca jamás” cuando le preguntaron si había recibido órdenes para favorecer compañías mediante esos fondos. También negó que empresarios le hubieran mencionado pedidos indebidos de dinero.
El exministro explicó que durante su gestión impulsaron mecanismos de control mediante la SUBE, sistemas de GPS y la publicación de información sobre los recursos destinados a cada línea.

Qué dijo sobre los subsidios
Randazzo sostuvo que el peso de los subsidios creció a medida que las tarifas permanecieron congeladas. Según detalló, llegaron a representar alrededor del 90% del valor del pasaje.
“No hay mucho misterio: cuando uno presta un servicio público, tiene un costo. Si uno congela la tarifa, naturalmente el subsidio va a aumentar”, explicó ante el tribunal.
También señaló que durante su gestión se avanzó en criterios más objetivos para calcular esos aportes y remarcó que anteriormente existía “un margen de discrecionalidad importante”.
Se despegó de las gestiones anteriores
Randazzo marcó distancia de Julio De Vido, Ricardo Jaime, Juan Pablo Schiavi y Roberto Baratta, varios de ellos acusados dentro del juicio. Aseguró que tuvo poco o ningún trato con ellos y que no conocía detalles del funcionamiento previo del área.
“No sé antes porque no estuve”, respondió cuando fue consultado sobre mecanismos de control anteriores a su llegada. También sostuvo que sería injusto atribuir el deterioro ferroviario exclusivamente a los funcionarios que estaban en funciones al momento de la tragedia de Once.
El exministro afirmó que el sistema arrastraba “años y años de desinversión” y describió como crítica la situación que encontró cuando quedó a cargo de Transporte.
La relación con Cristina Kirchner
Randazzo sostuvo que la entonces Presidenta estuvo directamente involucrada en las decisiones para modernizar el sistema ferroviario entre 2012 y 2015.
“Hubiera sido imposible llevar adelante un proceso como la compra de más de 1.140 coches, la renovación de vías y la incorporación de tecnología si no hubiera tenido el apoyo político de la Presidenta”, expresó.
También indicó que hace alrededor de diez años que no mantiene contacto con Cristina Kirchner y que su vínculo con Néstor Kirchner había sido mucho más limitado.







