DyN
El cotejo de ADN de Marcela y Felipe Noble Herrera con las muestras biológicas de personas desaparecidas entre los años 1975 y 1976 resultó ser negativo. Fuentes judiciales confirmaron anoche que los hijos adoptivos de la directora de Clarín no tienen vinculación biológica con las familias cuyos registros están en el Banco Nacional de Datos Genéticos (Bndg).
El lunes pasado ya se había descartado su parentesco con los querellantes, las familias Lanuscou-Miranda y Gualdero-García. El segundo cotejo se realizó especialmente con los datos de todas las familias que denunciaron desapariciones en esos años, ya que según las actas de adopción, Marcela nació en marzo de 1976 y Felipe en abril del mismo año.
La Justicia le otorgó la guarda de Marcela a la directora de Clarín el 14 de mayo de 1976, mientras que la de Felipe tiene fecha del 7 de julio de ese año. Queda por realizar un tercer cotejo con los datos de otras familias de desaparecidos, aunque el cálculo posibilístico de coincidencias se reduce por tratarse de casos en los que no se presumen nacimientos compatibles con las edades de los hermanos Noble Herrera.
El 24 de junio, los hermanos fueron al hospital Durand y allí entregaron por cuarta vez muestras de sangre y saliva para que se hicieran los estudios.
Una larga historia
En 2001, la agrupación Abuelas de Plaza de Mayo denunció a la dueña del Grupo Clarín por “supresión de identidad y presunta falsedad de datos filiatorios” de sus hijos adoptivos Marcela y Felipe.
En diciembre de 2002, el entonces juez federal Roberto Marquevich ordenó la detención de la empresaria para indagarla por “uso de de documento público falso”; la Cámara Federal de San Martín ordenó su inmediata libertad y apartó al magistrado de la causa, en tanto el nuevo juez, Conrado Bergesio, sobreseyó a la empresaria.
En 2003, Marcela y Felipe aceptaron dar sus muestras genéticas, pero la causa quedó paralizada durante cinco años, hasta que la Cámara de San Martín finalmente ordenó en 2009, al juez Bergesio, realizar los cotejos.
Desde entonces, los abogados de los Noble Herrera querían cotejar los ADN sólo con los de las familias querellantes y las Abuelas con todo el banco genético con datos de desaparecidos. A principio de junio último, la Cámara Nacional de Casación Penal decidió un cotejo con familiares de desaparecidos hasta el 13 de mayo del ‘76.
El 17 de junio, los hermanos admitieron que el cotejo se hiciera con todo el Bndg y ese día, Marcela y Felipe dijeron que no iban a apelar ante la Corte Suprema; ofrecieron entonces el nuevo análisis para “poner fin a la inédita persecución que tanto ellos como su madre vienen sufriendo desde hace 10 años”.





