A través del DNU 264/2026, el Gobierno argentino habilitó la realización de maniobras militares conjuntas con Estados Unidos, incluyendo el ingreso de tropas extranjeras al país y la participación de fuerzas locales en ejercicios navales. La decisión se tomó ante la urgencia de los plazos y la falta de tratamiento legislativo previo.
El Gobierno Nacional autorizó ejercicios militares con Estados Unidos en el país
El Gobierno dictó un decreto de necesidad y urgencia para permitir el ingreso de tropas estadounidenses y el despliegue de fuerzas nacionales en ejercicios combinados. Buscan mejorar el adiestramiento y la cooperación internaciona

Ejercicios estratégicos
El decreto firmado el 16 de abril autoriza dos operaciones clave: el ejercicio “Daga Atlántica” y el operativo naval “Passex”. Ambos forman parte de un esquema de cooperación internacional que apunta a fortalecer las capacidades de las Fuerzas Armadas argentinas.
La medida se dictó bajo el formato de decreto de necesidad y urgencia (DNU), una herramienta excepcional prevista en la Constitución Nacional. Según se argumenta en el texto oficial, el Poder Ejecutivo ya había enviado un proyecto de ley al Congreso para autorizar estas actividades, pero la falta de tratamiento legislativo obligó a avanzar por esta vía.

El factor determinante fue el calendario: el ejercicio “Daga Atlántica” comenzará el 21 de abril, mientras que el “Passex” está previsto entre el 26 y el 30 del mismo mes. La proximidad de estas fechas hizo inviable esperar la aprobación parlamentaria.
Desde el Gobierno sostienen que no participar en estas maniobras hubiera significado un retroceso en términos de adiestramiento militar, además de afectar compromisos internacionales asumidos por el país.
Entrenamiento intensivo
El ejercicio “Daga Atlántica” se desarrollará entre el 21 de abril y el 12 de junio en distintas zonas del país, incluyendo espacios terrestres, aéreos, marítimos y fluviales.
Entre los principales puntos de operación se destacan la Base Naval Puerto Belgrano, la Guarnición Militar Córdoba y la VII Brigada Aérea de la Fuerza Aérea Argentina, ubicada en la provincia de Buenos Aires.

En este marco, se autoriza el ingreso de Fuerzas Especiales de Estados Unidos, que trabajarán en conjunto con unidades argentinas. El objetivo central es el entrenamiento en operaciones especiales combinadas, con foco en escenarios de alta complejidad.
Estas actividades permitirán a las fuerzas locales acceder a experiencia en combate real, validar procedimientos operativos y actualizar su doctrina. Además, se busca estandarizar prácticas para facilitar futuras misiones multinacionales.
Desde el ámbito militar destacan que este tipo de ejercicios resulta clave para mejorar la capacidad de respuesta ante amenazas y reforzar la defensa de áreas estratégicas bajo jurisdicción nacional.
Maniobras navales con el USS Nimitz
El segundo operativo autorizado es el ejercicio “Passex”, una práctica naval que se desarrollará en la Zona Económica Exclusiva argentina.
Este tipo de maniobra se define como un “ejercicio de oportunidad”, ya que se organiza aprovechando el paso de unidades navales extranjeras por la región. En este caso, participarán el portaaviones USS Nimitz y el destructor USS Gridley, ambos pertenecientes a la Armada de los Estados Unidos.
Durante estas jornadas, medios y personal de la Armada Argentina operarán de manera conjunta con estas unidades de guerra de avanzada.
El objetivo es realizar ejercicios básicos de adiestramiento naval combinado, mejorar la interoperabilidad y fortalecer la confianza mutua entre ambas fuerzas.
La participación en este tipo de actividades permite a la Argentina mantener estándares operativos actualizados y evitar la degradación del entrenamiento en operaciones navales complejas.

Cooperación internacional
Más allá del aspecto técnico, el decreto también tiene implicancias en la política exterior. La participación en estos ejercicios refuerza el posicionamiento de la Argentina como un socio confiable en materia de seguridad internacional.
La cooperación con Estados Unidos, en este caso, se enmarca en una estrategia más amplia de integración con fuerzas de otros países, lo que facilita la coordinación en escenarios multilaterales.
Desde el Ejecutivo destacan que estas actividades no solo mejoran la capacidad operativa, sino que también contribuyen a la estabilidad regional y al cumplimiento de compromisos internacionales.

Costos, logística y financiamiento
El decreto también establece aspectos logísticos y financieros. Se detallan las zonas geográficas de operación, las unidades involucradas y la procedencia de los fondos necesarios para cubrir los gastos derivados de estas actividades.
Los costos serán afrontados con partidas del presupuesto de defensa, bajo un esquema que busca garantizar la ejecución sin afectar otras áreas críticas.
Asimismo, se especifica que las operaciones se desarrollarán bajo estrictos protocolos de coordinación y control, tanto en el territorio nacional como en aguas jurisdiccionales.








