Al aprobarse el dictamen que baja la edad de imputabilidad
Justicia Juvenil: fuerte testimonio de la mamá de Jeremías Monzón en el Senado
Romina Monzón realizó un descarnado relato de la manera en que fue asesinado su hijo. Se sumó al de otros familiares de víctimas, en la reunión de comisión que aprobó el dictamen para convertir en ley el proyecto.
Romina Monzón, la mamá de Jeremías, expuso ante las comisiones del Senado.
Crédito: HCSN
Durante el debate en un plenario de comisiones del Senado de la Nación del proyecto con media sanción del nuevo Régimen Penal Juvenil que baja la edad de imputabilidad a 14 años de edad, estuvo como invitada Romina Monzón, la mamá de Jeremías el adolescente de 15 años brutalmente asesinado por otros dos menores de edad, y les exigió a los legisladores por la sanción definitiva de la norma.
La mamá de Jeremías Monzón, Romina recordó que hace tan solo 2 meses asesinaron a su hijo de 15 años. “Fue asesinado a manos de tres menores, con la participación de un adulto. Tres menores que no eran víctimas de la sociedad, no era adictos, estaban escolarizados. Solo son tres sádicos que un día decidieron asesinar de la manera más cruel y violenta a mi hijo”, contó.
Sin debate
La iniciativa fue debatida en un plenario de las comisiones de Justicia y Asuntos Penales y de Presupuesto y Hacienda, con la intención de llevarla al recinto la próxima semana para convertirla en ley. El proyecto logró la media sanción el pasado 12 de febrero en la Cámara de Diputados.
El flamante titular de la Comisión de Justicia, Gonzalo Guzmán Coraita, resaltó que la iniciativa tiene un “intenso recorrido en el Congreso”, y recordó que fue tratado en la Cámara baja en cuatro comisiones, entre julio de 2024 y mayo del 2025 se realizaron nueve reuniones formales de comisiones con la participación de 28 expositores especializados de múltiples disciplinas.
El salteño remarcó que el proyecto “respeta” los estándares internacionales en la materia y “establece de manera expresa los principios rectores que van a gobernar el sistema penal juvenil como el principio de legalidad, la proporcionalidad e idoneidad de las medidas restrictivas de la libertad, debido proceso legal, derecho de defensa técnica, plazos razonables, entre otros”.
Al tomar la palabra, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Ezequiel Atauche, remarcó que los artículos 50 y 51 hablan de asignaciones presupuestarias para el Ministerio de Justicia y para la Defensoría General de la Nación.
En tanto, no hubo exposiciones de la oposición ya que, según denunció la senadora Juliana di Tullio, de Unión por la Patria, la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, les había comunicado que no iba a haber oradores para el debate y que “no iban a aceptar otros oradores”.
“Por eso no hicimos el pedido al plenario porque nos dijeron eso personalmente”, y cuestionó que “se le cercenó la palabra a quienes nos pidieron de venir a enriquecer el debate. Ustedes no quieren debatir, quieren llevar de prepo un dictamen", denunció la bonaerense, según recogió el sitio especializado Parlamentario.com.
Testimonios
En lugar de ello, se escuchó una sucesión de testimonios desgarradores de familiares de víctimas que, con lágrimas en los ojos, reclamaron la sanción de la ley. “Sabemos que no es retroactiva para nosotros, pero queremos evitar que otras familias pasen por lo que nosotros estamos pasando”, argumentó una de ellos.
Romina Monzón, la mamá de Jeremías, expuso ante las comisiones del Senado.
“Nosotros ya no tenemos cumpleaños, no tenemos navidades. A nosotros nos arruinaron la vida eternamente. Estoy acá de pie porque tengo otra hija y le prometí a Lara que iba a poner mi grano de arena para que este país crezca”, planteó Laura Fernández.
A su turno, Romina Monzón cuestionó que “muchas personas hablan de que ellos tenían 16 y 14 años y hablan de niños, pero una persona que decide salir a asesinar, que lo premedita, que lo planifica y ejecuta, no es un niño. No hay dejos de infancia ni esperanza en esas personas porque demostraron cuán crueles pueden ser.
“Jere sufrió de una manera horrible en manos de estas tres personas que con toda la alevosía se filmaron y disfrutaron hacerlo. Manipularon el cuerpo, ocultaron pruebas. Fue con un nivel de sadismo y perversión, de violencia digna de un sicariato y cuando hablan de infancias y reinserción, la discusión es mucho más grande”, sostuvo.
La mamá de Jeremías resaltó que, de los tres asesinos, solo una de ellas está detenida a quien como pena máxima le podrían dar 15 años de prisión y comparó: “Son los mismos 15 años que yo pasé junto a mi hijo”.
En esa línea, criticó: “Ella tiene todas las garantías con la ley y justicia actual obsoleta que le dan cosas a los delincuentes. Los otros dos de 14 años salieron sin siquiera tener el antecedente penal y todo probó que ellos fueron, que llegaron antes, que llevaron armas, que lo torturaron, que lo desvistieron, que quisieron eliminar pruebas”.
Marcha por Jeremía Monzón en Santo Tomé. Se pidió por la Ley Jeremías: "Justicia es bajar la edad de imputabilidad", reza el cartel.
Archivo El Litoral
“Salieron de Tribunales sin tener el antecedente penal. Pueden salir y reinsertarse en sociedad como quieran y eso es lo que tiene que cambiar. No solo fueron los dos asesinos de mi hijo, fueron muchísimos los asesinos que esta justicia liberó. Esto no puede seguir pasando y eso está en sus manos”, reclamó.
"¿Cómo hago?"
Romina advirtió que “ellos se fueron con la certeza de que si esta ley no cambia tiene aún dos años más para seguir matando gente. Es tan aberrante y triste, no entendía cuán vulneradas están las víctimas. Hablan de reinserciones, pero les exijo que me expliquen cómo hago para reinsertar a mi hijo muerto. En un par de días empiezan las clases, cómo hago y encima que no piensen en las víctimas”.
Reclamó a los legisladores que durante muchos años “hicieron la mirada al costado, no se hicieron cargo, no se siguen haciendo cargo y realmente ahora es la única manera de poder ayudar para que otras familias no pasen por lo mismo”.
Y concluyó su alocución contando que en las audiencias “lo único que los jueces, que ya tenían pensado liberarlos, me podían ofrecer era una copa de agua o una servilleta para las lágrimas. Nada más. Que esto deje de pasar solo depende de ustedes”.