Javier Milei finalmente recibió este martes en la Casa Rosada al gendarme Nahuel Gallo, que había permanecido detenido durante 448 días en Venezuela. El encuentro se llevó a cabo en el despacho presidencial y se extendió por casi dos horas, en una jornada marcada por un fuerte operativo interno y por el hermetismo oficial sobre el contenido de la conversación.
Milei recibió al gendarme Nahuel Gallo tras su cautiverio de 448 días en Venezuela
El presidente mantuvo un encuentro de casi dos horas en su despacho con el efectivo liberado. Participaron Karina Milei y Patricia Bullrich en una jornada marcada por el hermetismo.

La visita de Gallo había quedado pendiente desde su liberación, ocurrida a fines de febrero. En las semanas previas, desde el Gobierno habían dejado trascender que el efectivo debía priorizar el reencuentro con su familia antes de concretar una reunión institucional con el presidente. Este martes, finalmente, la foto se produjo en Balcarce 50.

Un encuentro esperado en medio del hermetismo
Los movimientos en la Casa Rosada comenzaron durante la tarde, cuando se reforzó la seguridad en sectores internos del edificio. Nahuel Gallo llegó acompañado por funcionarios del Gobierno y fue recibido en un esquema reservado, sin contacto con la prensa al ingreso ni a la salida.
De la reunión participaron también la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el canciller Pablo Quirno; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; y la senadora Patricia Bullrich. Al terminar el encuentro, todos se retiraron juntos, entre abrazos y gestos de cercanía, aunque sin declaraciones públicas.
La Presidencia mantuvo reserva sobre el contenido del intercambio con Gallo. Recién más tarde comenzó a difundir algunas fotografías oficiales del encuentro, sin mayores precisiones sobre lo conversado durante esas casi dos horas dentro del despacho presidencial.

El regreso de Gallo y el recorrido previo
Nahuel Gallo recuperó la libertad a fines de febrero, después de haber permanecido 448 días detenido en Venezuela. Tras su regreso al país, fue recibido por Monteoliva y Quirno, quienes lo acompañaron luego en distintas actividades oficiales vinculadas a su vuelta a la Argentina.
Días después, el gendarme brindó una conferencia de prensa en el Edificio Centinela, sede de Gendarmería Nacional, donde relató aspectos de su cautiverio en el penal de El Rodeo. Más tarde volvió a Catamarca, su provincia, donde fue recibido por el gobernador Raúl Jalil y volvió a encontrarse con su familia.
En ese recorrido público también recibió homenajes. Uno de los más visibles se dio en La Bombonera, durante el amistoso de la Selección argentina frente a Mauritania, cuando fue invitado por la AFA, presenció el partido desde el palco y recibió una plaqueta y una camiseta conmemorativa.
El gesto político de la reunión
La reunión de este martes funcionó como un gesto político y simbólico del Gobierno hacia Gallo. El presidente había demorado el encuentro respecto de otros funcionarios, pero terminó concretándolo en una escena cuidadosamente controlada por la Casa Rosada, con presencia del núcleo más cercano de la gestión.
Más allá de la falta de detalles oficiales sobre la conversación, el encuentro confirmó la centralidad que el caso de Gallo mantiene dentro del relato político del Gobierno, tanto por su detención en Venezuela como por el modo en que fue incorporado a la agenda pública desde su liberación.








