La localidad de Christophersen, ubicada en extremo sur provincial, se ha consolidado desde 2022 como la "Cuna del Poncho Santafesino", un título que defiende con orgullo y que este año llevará a un nuevo nivel de organización y pertenencia.

La edición de este 2026, a celebrarse el 7 y 8 de marzo, marcará un paso histórico para la localidad del sur-sur santafesino con la inauguración de la plazoleta "Rubén Pecci" y la incorporación de "Lita, la Mulita" como anfitriona del evento.

La localidad de Christophersen, ubicada en extremo sur provincial, se ha consolidado desde 2022 como la "Cuna del Poncho Santafesino", un título que defiende con orgullo y que este año llevará a un nuevo nivel de organización y pertenencia.
La próxima edición de su festividad provincial, programada para los días 7 y 8 de marzo, no será una más en el calendario; representará la culminación de un proyecto de infraestructura largamente anhelado y la presentación de una nueva identidad visual y simbólica para el evento.
La gran novedad de esta edición es el estreno de un predio propio: la Plazoleta del Poncho Santafesino "Rubén Pecci".

Este espacio, situado estratégicamente en la intersección de las avenidas San Martín y Eva Perón, ha sido transformado gracias a una inversión conjunta entre la Comuna y el Gobierno de Santa Fe, a través del Programa de Obras Urbanas (POU) del Ministerio de Obras Públicas.
El diseño del nuevo predio no es solo estético, sino profundamente funcional para las necesidades del espectáculo provincial. Cuenta con un escenario de 18 metros de frente por 9 metros de fondo y una altura de 1,80 metros.
Una de las características técnicas más destacadas es la inclusión de un subsuelo totalmente equipado con vestuarios, pensado para la comodidad de los numerosos artistas y ballets que desfilan por la fiesta. Además, la obra contempla un paseo de artesanos y circuitos específicos para el tradicional desfile de caballos.
Mirando hacia el futuro, el proyecto prevé una segunda etapa que incluirá un techado para garantizar la realización del evento bajo cualquier condición climática.
Bajo la gestión de Javier Martínez, actual presidente comunal de Christophersen, la fiesta se prepara para recibir a una multitud.

La convocatoria para feriantes ha sido un éxito rotundo, contó Martínez, ya que se inscribieron 180 artesanos (de los cuales participarán unos 120) y 60 puestos gastronómicos (con un cupo final de aproximadamente 25), todos ellos con inscripción gratuita para fomentar la economía regional.
En cuanto al despliegue artístico, si bien aún no hay confirmaciones, planean entre cuatro y cinco números por día, alternando entre cantantes y ballets folclóricos.
A su vez, el flamante mandatario destacó que Christophersen se encuentra hoy en un estado activo, con obras viales e hídricas en marcha para asegurar que el pueblo luzca su mejor versión para recibir a las autoridades provinciales y a los visitantes de toda la región.
"Esta edición será desafiante por todo lo nuevo que se viene y siempre apostando a implementar nuevas ideas a la fiesta, como por ejemplo la mascota", destacó Javier Martínez.
La fiesta, según detalló el jefe comunal, quien ya ha participado como colaborador del evento, estará cargada de actividades para ambos días. El sábado comenzarían entre las 17 y 18, extendiéndose con espectáculos musicales hasta aproximadamente la 1 o 2 de la madrugada.
Mientras que el domingo 8 la jornada iniciaría a las 7 de la mañana. Uno de los grandes atractivos será el concurso de asado, cuyos resultados se compartirán en un almuerzo al mediodía.
A las 10 u 11 de la mañana del domingo se realizará el tradicional desfile de caballos. Además, se espera contar, aún sin confirmar, con una exhibición de autos clásicos y, tras el almuerzo, las peñas folclóricas.
Más allá de los ladrillos y el cemento, la edición de este año busca fortalecer el vínculo emocional con los asistentes mediante la presentación de su primera mascota oficial: "Lita, la Mulita". La idea de incorporar un anfitrión surgió a raíz del cambio de locación hacia el nuevo predio, que se encuentra rodeado por montes de eucaliptos y lindante a las vías del ferrocarril.

La elección de la mulita no fue casual. Carlos Velázquez, colaborador de la fiesta, explicó que se buscó un animal representativo de la zona y de la tierra. Físicamente, el color de la mulita coincide con el color base del Poncho Santafesino, lo que refuerza el simbolismo de la prenda.
Según el relato oficial de su aparición, Lita fue descubierta por quienes preparaban el predio; sus huellas pequeñas y firmes en la tierra fresca anunciaron que la fiesta ya tenía una guardiana.
Lita está diseñada para ser una figura omnipresente: aparecerá en la señalética del predio, interactuará con el público durante las jornadas de marzo y será la cara visible de las novedades en redes sociales. Para la comunidad, representa la humildad, la calidez y el arraigo de un pueblo que celebra lo que es.
El camino para llegar a esta sexta edición del festejo regional comenzó en 2020, cuando Marcelo Quipildor y un compañero le plantearon al entonces presidente comunal Salvador Soraide la necesidad de un espectáculo anual y la observación de que Santa Fe no contaba con un poncho oficial. La propuesta fue aceptada y en marzo de 2021 se realizó la primera fiesta.
El proyecto tuvo una segunda fase: con el apoyo del entonces senador Lisandro Enrico, se contrató a un diseñador de Santo Tomé para dar vida a la prenda. Este esfuerzo culminó con un éxito legislativo histórico cuando el 18 de octubre de 2022 se promulgó la Ley 14.158.