Rosario: proponen cambios para obligar a denunciar penalmente las picadas y endurecer la devolución de vehículos
La iniciativa busca modificar la ordenanza de tránsito para fijar un protocolo de actuación policial, exigir que el municipio denuncie ante la Fiscalía y establecer condiciones más estrictas para que los infractores recuperen sus autos o motos.
El proyecto se enfoca en un protocolo policial frente a denuncias o detecciones en flagrancia.
En medio de reiterados episodios de picadas ilegales en distintos puntos de Rosario, una iniciativa ingresada en el Concejo propone avanzar sobre el corazón normativo del problema: cómo actúan las fuerzas de seguridad, qué obligaciones asume el Estado municipal, y bajo qué condiciones un vehículo retenido vuelve a manos de quien participó en una carrera clandestina.
El proyecto fue presentado por la concejal Samanta Arias, del bloque La Libertad Avanza, donde con la figura de “tolerancia cero” solicita modificar una serie de artículos de la ordenanza de tránsito vigente.
Cámaras de vigilancia con inteligencia artificial.
Entre diferentes puntos se enfoca en crear un protocolo de intervención policial frente a denuncias o detecciones en flagrancia; establecer nuevos requisitos para la devolución de los vehículos secuestrados; y la obligación formal del municipio de denunciar penalmente a las personas involucradas ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Siempre según comunicó a principio de semana Arias, el protocolo específico para la Policía, que ya debe actuar por llamados a la central del 911 en estos casos, debe alterarse para que ante la denuncia hagan operativos inmediatos y de cerrojo cuando se presuma una carrera ilegal. La iniciativa contempla la utilización de registros fílmicos, denuncias vecinales y reportes provenientes de sistemas de monitoreo para acreditar la conducta.
En paralelo, y otro de los cambios relevantes pedidos desde la concejala Arias, es que la Municipalidad de Rosario presente una denuncia penal ante el MPA cada vez que se detecte una picada o una maniobra que encuadre como delito vial.
El objetivo es, además del trámite administrativo y la multa, garantizar que la conducta sea investigada bajo la figura penal correspondiente y que la fiscalía evalúe eventuales responsabilidades más allá de la multa o la inhabilitación para conducir.
En el tramo final del proyecto de Arias se incorpora una modificación sustancial vinculada a la devolución de los vehículos retenidos. La propuesta introduce el concepto de “adecuación técnica obligatoria” como requisito previo a cualquier restitución.
Cámaras de vigilancia con inteligencia artificial. Foto: archivo
Bajo esa lógica, los jueces de Faltas deberán disponer el decomiso y la destrucción de autopartes no homologadas —como sistemas de potenciación de motor, modificaciones extremas en la suspensión o escapes antirreglamentarios— antes de autorizar la entrega del rodado a su titular, que además deberá asumir los costos del desmantelamiento.
La intención es evitar que un vehículo preparado para competir en carreras clandestinas recupere sus condiciones técnicas originales sin una intervención efectiva del Estado.
Antecedente de cambios pedidos para evitar picadas
El pedido de Arias llega a casi un año de otra iniciativa vinculada a prevenir picadas en Rosario.
En marzo de 2025 el Concejo Municipal recibió a diferentes actores vinculados a la problemática, desde funcionarios públicos hasta organizaciones de familiares de víctimas por siniestros viales, y allí compartieron, entre otras informaciones del Observatorio Vial, la propuesta de la presidenta del Concejo María Eugenia Schmuck, para crear un Sistema Integral de Alertas y Denuncias de Delitos de Peligro en la Movilidad (SIADDPV).
En ese caso, la idea fue que la Municipalidad actúe ante la detección temprana de delitos viales, incluidos picadas, maniobras temerarias y exceso de velocidad, tipificados en el artículo 193 bis del Código Penal, y coordine de forma directa con la justicia penal y las fuerzas de seguridad la recepción y tramitación de esas denuncias.
Según los participantes del Observatorio, el sistema incluiría la creación de un registro municipal de actuaciones, un protocolo de actuación para funcionarios y agentes municipales, y canales de coordinación con el Poder Judicial para asegurar la eficacia del procedimiento.
En esa misma jornada, también se expusieron datos, estadísticas y análisis de siniestralidad vial realizados por la Universidad Nacional de Rosario, con el objetivo de establecer políticas más precisas de prevención y control.
Esa jornada surgió semanas después de uno de los casos más fuertes de violencia vial, donde un joven embistió a una mujer y su hija en la costa central cuando manejaba a más de 110 kilómetros por hora a la salida del túnel Illia. En ese momento, la Justicia evaluaba si el joven estaba siendo parte de una picada con una moto.
Obras y tecnología en los puntos críticos
En paralelo a los debates normativos, el municipio avanzó en 2025 con medidas de infraestructura y control en zonas señaladas como puntos habituales de concentración de picadas.
Entre ellas, la colocación de retardadores de velocidad y la instalación de cámaras con inteligencia artificial en avenida Carrasco, uno de los corredores donde vecinos denunciaron reiteradas maniobras temerarias durante la noche.
Según informó el Ejecutivo en ese momento, los dispositivos tecnológicos permiten detectar excesos de velocidad y otras infracciones de manera automática, generando registros que pueden utilizarse como prueba tanto en el ámbito administrativo como judicial.
La incorporación de cámaras con IA se suma a los operativos de control y busca fortalecer la prevención en sectores donde las carreras clandestinas se repiten.
Donde denunciar una picada en Rosario
Existen diferentes formas de denunciar hechos peligrosos ligados a la conducción de vehículos en Rosario. El 911 para situaciones en curso o riesgo inmediato, el 147 — línea municipal de atención ciudadana para reportar hechos de tránsito que requieren intervención, incluida la conducción imprudente dentro de la vía pública, y los teléfonos de denuncias del MPA, además de los canales digitales y la manera presencial.