La nueva gripe ya tiene nombre y apellido: por qué la H3N2K no debería alarmar, pero sí ocuparnos
Ante la circulación internacional de esta nueva variante de Influenza A, el infectólogo Dr. Hugo Pizzi llevó tranquilidad y destacó que no se trata de un virus desconocido, aunque sí más contagioso. La clave, aseguró, será la inoculación en tiempo y forma, además del uso de barbijo y mantener las manos limpias en espacios cerrados.
El Dr. Hugo Pizzi insiste en toser en el pliegue del codo, higienizarse las manos con frecuencia y llevar siempre un barbijo a mano. Imagen creada con IA
Tiene letras, números y un sonido inquietante: H3N2K. La nueva variante de la gripe A empezó a circular con fuerza en Europa y volvió a encender conversaciones, miedos y comparaciones inevitables con la pandemia. Sin embargo, para el infectólogo Hugo Pizzi, el mensaje es claro: no es un virus desconocido, la diferencia estará en vacunarse a tiempo y no olvidar lo aprendido.
“La comparación con el Covid es inevitable, pero injusta”, dijo Pizzi. A diferencia de aquel 2020 marcado por la incertidumbre, hoy el escenario es otro. El H3N2 es un viejo conocido de la medicina. Lo nuevo es el subclado K, una mutación que lo vuelve más contagioso y algo más contundente, pero no impredecible. La información llegó antes que el virus. Y con ella, la estrategia de defensa.
La vacuna antigripal actualizada llegará a la Argentina entre fines de febrero y comienzos de marzo. Ese dato, que puede parecer técnico, es central. “El secreto es aplicarla apenas llegue”, insiste el especialista. No esperar al frío, no postergar hasta abril, no confiarse.
El doctor Hugo Pizzi es docente universitario (UNC, UNLAR) y profesor invitado de la Universidad de París.
El tiempo, la clave silenciosa de la vacuna
La nueva formulación —diseñada a partir de los virus que circularon en el hemisferio norte— ofrecerá una protección del 60 al 65%, un porcentaje alto en términos sanitarios. PAMI y varias obras sociales ya anunciaron que la aplicarán de manera gratuita.
En la ciudad de Santa Fe, mientras tanto, la campaña de vacunación itinerante avanza con la dosis correspondiente a la temporada 2025. No es la específica para la H3N2K, pero sigue siendo una herramienta válida. “Protege, reduce complicaciones y suma defensa”, explicó Pizzi. La recomendación es clara: aplicarse la que está disponible y completar luego el esquema con la nueva vacuna cuando arribe al país.
La vacuna antigripal actualizada llegará a la Argentina entre fines de febrero y comienzos de marzo.
Lo aprendido que no conviene olvidar
Con el paso del tiempo, algunos cuidados elementales se fueron diluyendo. Volvió la costumbre de toser en la mano, subir al colectivo y agarrarse de los pasamanos sin pensar que los virus pueden permanecer allí durante horas.
Por eso, el infectólogo Hugo Pizzi insiste en recuperar lo aprendido: toser en el pliegue del codo, higienizarse las manos con frecuencia y llevar siempre un barbijo a mano. Su uso en espacios cerrados, poco ventilados o con personas con síntomas respiratorios no es una exageración, sino una medida de cuidado. “Después de la pandemia muchos quedamos más atentos a estas situaciones, y eso no está mal”, reflexiona el especialista.
El especialista puso como ejemplo lo que ya ocurre en algunos países europeos. En Inglaterra, la circulación intensa del virus comenzó a tensionar los sistemas de salud y en ciudades como Londres o Birmingham se registraron internaciones en pasillos hospitalarios. “La diferencia es la preparación”, advirtió Pizzi, y remarcó que “si acá actuamos antes, ese escenario no debería repetirse”.
El reconocimiento de la Academia Nacional de Medicina de Brasil al Dr. Hugo Pizzi.
Un reconocimiento que también habla del interior
La charla se que el especialista tuvo con El Litoral cierra con una noticia que atraviesa lo profesional y lo personal: el Dr. Hugo Pizzi fue incorporado a la Academia Nacional de Medicina de Brasil, convirtiéndose en el primer profesor argentino del interior del país en integrar esa institución.
El acto se realizó en Río de Janeiro y tuvo una carga simbólica fuerte: para la Universidad, para Santa Fe, para Córdoba. “Fue conmocionante”, admite. Un reconocimiento que también pone en valor la ciencia que se produce lejos de las capitales.