Los últimos datos oficiales publicados en el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) N° 790 colocan a la provincia de Santa Fe en el centro de dos eventos sanitarios que requieren un seguimiento intensificado por parte de las autoridades de salud.

El Boletín Epidemiológico Nacional N° 790 ubica a la hantavirosis dentro de las Situaciones Emergentes. En la provincia de Santa Fe, los datos oficiales confirman un escenario de brote por hantavirus y refuerzan la necesidad de sostener las medidas de prevención ambiental.

Los últimos datos oficiales publicados en el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) N° 790 colocan a la provincia de Santa Fe en el centro de dos eventos sanitarios que requieren un seguimiento intensificado por parte de las autoridades de salud.
Se trata de la hantavirosis, una zoonosis de alta gravedad que en la temporada actual presenta un escenario de brote y una letalidad inusualmente elevada. La información surge del sistema nacional de vigilancia y refleja una combinación de factores epidemiológicos, ambientales y sociales que impactan de manera directa en la región.
La situación más delicada para la provincia está vinculada a la hantavirosis. De acuerdo con el BEN N° 790, Santa Fe —integrante de la Región Centro— se encuentra actualmente en escenario de brote epidemiológico para la temporada 2025-2026.
Los datos oficiales muestran un aumento concreto de casos: los confirmados anuales pasaron de 9 en 2024 a 13 en 2025. En términos de incidencia, la tasa se incrementó de 0,25 a 0,35 cada 100.000 habitantes.
A nivel regional, la Región Centro concentra el 62% de los casos notificados en la temporada actual, lo que posiciona a Santa Fe como una de las provincias más comprometidas en este evento sanitario.

El boletín epidemiológico explica que este incremento no es casual y responde a múltiples factores.
La provincia se encuentra dentro de una de las cuatro áreas geográficas de riesgo identificadas en el país y presenta ecosistemas críticos para la circulación del virus, como los bosques en galería del Delta e Islas del Paraná y sectores de la ecorregión Pampeana, donde se asociaron varios de los casos confirmados.
La hantavirosis está estrechamente vinculada a la presencia de roedores silvestres que actúan como reservorios del virus. En Santa Fe, la interacción entre estos animales y las personas se ve favorecida por cambios ambientales, la modificación de hábitats naturales, la expansión de actividades humanas en zonas rurales y el impacto del cambio climático.
La transmisión ocurre principalmente por la inhalación de aerosoles contaminados con partículas virales presentes en la saliva, orina o heces de roedores infectados. El BEN destaca que el brote actual coincide con la estacionalidad típica de la enfermedad, que presenta su mayor incidencia entre octubre y mayo.
Entre los antecedentes epidemiológicos relevados a nivel nacional, el 63% de los casos reportó contacto directo con roedores o sus excrementos. Además, el 26% de las personas afectadas vive en zonas rurales y el 37% realizó excursiones o actividades en áreas silvestres.
En este contexto, ingresar a galpones, depósitos o viviendas que permanecieron cerradas por largos períodos sin ventilación adecuada representa uno de los principales factores de riesgo.

Uno de los datos más preocupantes del BEN N° 790 es la letalidad asociada a la hantavirosis en la temporada actual. A nivel nacional, la tasa alcanzó el 32,7%, superando los valores históricos registrados entre 2019 y 2024, que oscilaban entre el 10% y el 32%. Sobre un total de 52 casos confirmados entre las semanas epidemiológicas 27 y 53 de 2025, se registraron 17 fallecimientos.
El informe también señala cambios en el perfil de las personas fallecidas. La mediana de edad se ubicó en 40 años y el grupo de 50 a 59 años presentó la situación más crítica, con una letalidad del 75%. Incluso se notificó un caso en menores de 10 años que resultó fatal.
Los especialistas advierten que este porcentaje elevado puede estar influido por la subnotificación de casos leves o moderados, que no llegan al sistema de salud o no son diagnosticados. De este modo, el sistema de vigilancia registra principalmente los cuadros graves, lo que incrementa estadísticamente la letalidad.

En este escenario, el boletín enfatiza la importancia de las medidas de prevención ambiental, en particular la ventilación de ambientes cerrados. La recomendación es clara: ventilar durante al menos 30 minutos antes de ingresar a viviendas rurales, galpones o depósitos que hayan permanecido cerrados.
Asimismo, se subraya la necesidad de consultar de manera inmediata ante síntomas compatibles, especialmente si existe antecedente de exposición a roedores o zonas rurales.
Aunque la hantavirosis puede comenzar con un cuadro similar a una gripe, la aparición de síntomas digestivos, fiebre elevada y, posteriormente, dificultad respiratoria marca una diferencia clave.