Una trabajadora de la industria del espectáculo hizo pública una severa acusación contra el músico Axel, sosteniendo haber sido víctima de acoso sexual mientras compartían tareas profesionales. El testimonio, difundido a través de sus canales digitales personales, generó profunda conmoción al exponer las secuelas psicológicas que la afectan en la actualidad, al punto de asegurar que el recuerdo del vínculo le provoca una intensa descompensación emocional. Además, sumó reclamos laborales vinculados a deudas monetarias e indumentaria de trabajo.
Una exvestuarista denunció a Axel de acoso sexual: "Escucho 'Celebra la vida' y me descompongo"
La mujer que trabajaba con el cantante relató en redes el impacto psicológico tras años de silencio laboral y advirtió a otras trabajadoras sobre el vínculo profesional con el músico.


Un vínculo laboral de más de una década y el proceso para romper el silencio
La denunciante explicó que la relación profesional con el artista se extendió por más de diez años, un factor que dificultó enormemente el procesamiento y la exposición de las vivencias sufridas durante ese período. Según remarcó, debió transitar un prolongado abordaje terapéutico antes de sentirse en condiciones de visibilizar la situación.
"Hoy me siento firme y acompañada como para poder blanquear esto que me preguntaron mucho por mensajes privados. Recuerden que tengo una vida personal que dirijo fuera de redes sociales. Me daba miedo contarlo", expresó la joven en su descargo público.

En esa misma línea, profundizó sobre el impacto directo que el episodio mantiene sobre su cotidianeidad: "Lo trabajé en terapia, sobre todo porque es una persona que conocí por más de 10 años, que jamás me imaginé que iba a tener ese tipo de comportamiento para conmigo. Cada vez que escucho 'Celebra la vida' me descompongo", manifestó en relación a una de las canciones más icónicas del repertorio del cantante.

Reclamos económicos y advertencia a colegas del ambiente
Más allá de la acusación de acoso sexual, el testimonio abordó presuntas irregularidades dentro del esquema de trabajo que mantenían. La vestuarista aseveró que el intérprete sostiene una deuda económica pendiente por los servicios prestados en el pasado y que, al mismo tiempo, retuvo prendas de vestir que pertenecían a su equipo de producción.

A modo de recomendación orientada a prevenir situaciones similares con otras profesionales de la industria artística, lanzó un mensaje explícito: "Si son mujeres y tienen que trabajar cerca suyo, siempre pidan adelanto de efectivo a su productora y vayan acompañadas".
El relato no tardó en replicarse de forma masiva en las plataformas virtuales, recibiendo numerosas muestras de respaldo y reactivando la discusión sobre los límites, los abusos de poder y la vulnerabilidad laboral que afrontan las trabajadoras en las bambalinas del ambiente musical y de los grandes espectáculos masivos.








