Un hombre de 36 años identificado como Leandro David Aranda fue condenado a nueve años de prisión de cumplimiento efectivo por el homicidio de Brian Ezequiel Ojeda, cometido en 2019 en la ciudad de Rafaela.

Se trata de Leandro David Aranda de 36 años. También fue condenado por el delito de lesiones leves y amenazas en perjuicio de su expareja y del hijo que tienen en común. El fiscal que estuvo a cargo de la investigación es Martín Castellano.

Un hombre de 36 años identificado como Leandro David Aranda fue condenado a nueve años de prisión de cumplimiento efectivo por el homicidio de Brian Ezequiel Ojeda, cometido en 2019 en la ciudad de Rafaela.
La pena fue impuesta por el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Javier Bottero, en el marco de un juicio en el que se abreviaron los procedimientos y que se realizó hoy de forma remota mediante el dispositivo Zoom.
El fiscal que investigó los hechos es Martín Castellano, quien tiene a su cargo la sección Criminalidad Económica y Compleja (SeCEC) de la Fiscalía Regional Nº 5. El funcionario indicó que “Aranda fue condenado como autor penalmente responsable de los delitos de homicidio doloso simple. La pena también se le impuso por la autoría de lesiones leves dolosas agravadas (por el vínculo, por haberse cometido contra una mujer y por mediar violencia de género) y amenazas simples en perjuicio de su expareja; y lesiones dolosas agravadas (por el vínculo) en perjuicio de su hijo‘.
Con un cuchillo
“El homicidio que investigamos fue cometido en horas de la noche del sábado 12 de octubre de 2019 en la intersección de calles Echeverría y Don Orione de Rafaela”, precisó Castellano. El fiscal explicó que “el condenado y Ojeda comenzaron a discutir en forma verbal y luego mediante golpes de puño en la vía pública hasta que, en un momento determinado, Aranda le aplicó una puñalada en el tórax a la víctima con un cuchillo tipo cocina de tamaño considerable”.
“Luego de la agresión, Aranda escapó del lugar en su auto particular. La víctima fue trasladada al hospital Jaime Ferré, pero debido a la entidad y gravedad de las lesiones sufridas, se produjo su fallecimiento alrededor de las 22:30 de ese mismo día”, informó el fiscal.
Castellano argumentó que “el condenado actuó con pleno conocimiento y voluntad de lograr la muerte de Ojeda y de los medios que utilizó para conseguir tal propósito”.
Violencia de género
En relación a los ilícitos cometidos en perjuicio de su expareja, el fiscal relató que “alrededor de las 19:30 del martes 8 de enero del año pasado, el condenado fue a la casa de la víctima, donde también el hijo que tienen en común”, especificó Castellano. “Desde la calle, Aranda insultó y amenazó a su expareja, actitud que causó temor en ella”, relató el fiscal. “Seguidamente, le aplicó un golpe de puño que provocó la caída de la víctima al suelo”, precisó.
“Luego de ello, el hijo que tienen en común intentó interceder en defensa de su madre, oportunidad en la que su padre lo golpeó con una piedra detrás de la oreja derecha”, explicó Castellano. En tal sentido, el funcionario del MPA aclaró que “con el accionar descripto, Aranda provocó a su expareja y a su hijo diversas lesiones que, desde el punto de vista médico legal, fueron consideradas como leves”.
Finalmente, el fiscal afirmó que “los hechos fueron atribuidos en un claro contexto de violencia de género, evidenciando una desigualdad de poder entre las partes que encuadraría dentro de lo normado por la Ley 26.485 de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar las violencias contra las mujeres”.
Prisión preventiva
El fiscal Castellano precisó que Aranda está detenido en prisión preventiva desde el 22 de octubre del año pasado.
“Fue detenido el domingo 13 de octubre de 2019 en la ciudad de Arroyito (provincia de Córdoba)”, indicó y agregó que “personal de la policía cordobesa junto a oficiales y suboficiales de la Unidad Regional 5 de la policía santafesina desplegaron un operativo en el acceso a la ciudad de Arroyito, detuvieron el vehículo en el que Aranda se transportaba y luego lo aprehendieron”, explicó.
Conformidad de las víctimas
“La madre de Aranda se constituyó como querellante en el proceso y manifestó expresamente su conformidad con la atribución delictiva realizada, con el monto de la pena impuesta y con la modalidad de cumplimiento”, destacó Castellano. “También estuvieron de acuerdo la expareja y el hijo del condenado”, agregó.
Por su parte, el fiscal concluyó que “el condenado aceptó su responsabilidad en los hechos”.