Joaquín Fidalgo
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Dos asesinatos brutales
En Alto Verde, un joven fue acribillado a balazos con una pistola de grueso calibre. En barrio San Lorenzo, un hombre fue degollado.

Dos personas fueron asesinadas ayer en violentos hechos ocurridos en distintos puntos de nuestra ciudad.
El primero de los crímenes tuvo lugar sobre el terraplén del distrito costero de Alto Verde, a la altura de la Manzana 6.
Maximiliano Vega, de 22 años y profesión pescador, había almorzado con familiares. Luego, salió con un amigo en su canoa para recorrer las mallas. Al regresar a su hogar, en el lugar mencionado, fue interceptado por otro sujeto que lo estaba esperando para ejecutarlo.
El criminal, con una pistola de grueso calibre (.380), abrió fuego sin piedad sobre Vega. Ocho proyectiles dieron en el blanco, algunos en el pecho y otros en la cabeza.
Agonizante, aproximadamente a las 14, el muchacho fue cargado por policías en un patrullero y llevado de urgencia hasta el Hospital José María Cullen, pero cuando llegaron era demasiado tarde. Vega había dejado de existir y fueron en vano todos los intentos que hicieron los médicos por reanimarlo.
Peritos e investigadores especializados en homicidios de la PDI (Policía de Investigaciones) examinaron la escena en busca de pruebas y posibles testigos. Así, hallaron las vainas servidas que “escupió” el arma del asesino.
San Lorenzo
El otro crimen tuvo lugar en lo profundo de barrio San Lorenzo, en la zona suroeste de la ciudad, poco antes de la medianoche.
José Luis Cardozo, de 35 años, fue apuñalado en el cuello cerca de las 23, frente a su domicilio, en la esquina que forman las calles Arenales y Cervantes.
Cardozo fue llevado hasta el hospital por un vecino en su auto particular, pero también ya había muerto al arribar. El “puntazo” le había cortado la arteria, por lo que se desangró en el camino.
Los primeros indicios apuntarían a un conocido de la víctima, con quien había estado reunido gran parte del día.







