A más de dos décadas del crimen que conmocionó al país, la situación judicial de Nicolás Pachelo parece haber quedado sellada. La Sala II de la Cámara de Casación Bonaerense ratificó este martes la condena a prisión perpetua para el exvecino de María Marta García Belsunce, desestimando los planteos de nulidad presentados por sus abogados defensores.
Caso García Belsunce: Nicolás Pachelo continuará en prisión tras la confirmación de su condena a perpetua
La Justicia rechazó los recursos de la defensa y ratificó la sentencia por el crimen ocurrido en 2002 en el Carmel de Pilar. Los jueces consideraron acreditado que el exvecino de la víctima fue el autor del homicidio durante un intento de robo.

El fallo, firmado por los magistrados que revisaron la sentencia dictada anteriormente, confirma que Pachelo fue el responsable de asesinar a la socióloga el 27 de octubre de 2002.
Según la resolución, el móvil del crimen fue el robo: el condenado habría ingresado a la vivienda del matrimonio Carrascosa para sustraer pertenencias y, al verse sorprendido por María Marta, decidió terminar con su vida.

Un giro histórico en la causa
Cabe recordar que Pachelo había sido inicialmente absuelto por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 4 de San Isidro en un primer debate. Sin embargo, tras las apelaciones del Ministerio Público Fiscal, la Casación revirtió ese veredicto a principios de este año, dictando la pena máxima por homicidio triplemente agravado.
Con esta nueva ratificación, la Justicia refuerza la hipótesis de que Pachelo no solo conocía los movimientos de la familia, sino que su perfil criminal y los testimonios recabados lo sitúan como el único autor material del hecho. "Se ha hecho justicia después de tantos años de desvíos y encubrimientos", señalaron fuentes cercanas a la querella tras conocer la noticia.

El futuro de la defensa
A pesar de este revés, la defensa de Pachelo aún cuenta con una última instancia: la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Buenos Aires.
No obstante, mientras se tramitan eventuales recursos extraordinarios, el condenado permanecerá alojado en una unidad del Servicio Penitenciario Bonaerense, donde cumple además otras penas por robos bajo la modalidad de "escruche" en diversos barrios privados.

La confirmación de la perpetua cierra, al menos en esta instancia, uno de los capítulos más largos y complejos de la historia criminal argentina, otorgando una respuesta definitiva sobre quién apretó el gatillo en el country Carmel hace 24 años.








