Delincuentes intentaron forzar un portón levadizo en Candioti Norte
Sucedió el último sábado a la madrugada. La llegada fortuita de un vecino alejó a los asaltantes. Tres semanas antes, la vivienda había sido saqueada por al menos siete personas en dos autos. El hecho se suma a una seguidilla de episodios delictivos en la zona.
"La casa está marcada", se dice cuando de pronto un inmueble se vuelve blanco habitual de la delincuencia. En este caso, las consecuencias las padece una familia de barrio Candioti Norte, que el mes pasado sufrió el robo a su morada y desde entonces, y a pesar de haber reforzado las medidas de seguridad, sigue a merced de los embates delictivos.
Un video de las cámaras de seguridad privada muestra a las claras la impunidad con la que dos jóvenes rufianes se mueven por las calles de un barrio residencial del macro centro de la capital provincial.
En las imágenes, aparecen dos sujetos vestidos con buzos, con las capuchas colocadas, lo cual no impide verle los rostros. Ambos se acercan caminando y con las manos en los bolsillos, cuando de pronto se detienen y comienzan a intentar forzar un portón levadizo, con claras intenciones de robo.
Caras visibles
El hecho se produjo el sábado 7 de agosto a las 00.28 de la madrugada, en una vivienda de la calle Pedro Zenteno al 1.400, en jurisdicción de la Comisaría 3ra. de barrio Candioti Norte. La familia que allí habita, se encontraba adentro, en un ambiente contiguo a la cochera. Ninguno de los habitantes advirtió el intento de intrusión sino hasta el día siguiente, cuando revisaron las cámaras.
Afortunadamente no pasó a mayores, porque los asaltantes desistieron al ser sorprendidos por un destello de luz del auto del vecino subiendo a su cochera.
No obstante, el propietario decidió hacerlo público, atento a la seguidilla de entraderas registradas en su barrio y un poco más al norte en Sargento Cabral, que se han tornado cada vez más comunes, osadas y violentas. Además, el dato de que los rostros pueden verse con claridad podría ser de utilidad para los investigadores para identificarlos.
La decisión de darlo a publicidad estuvo motorizada también, porque la misma propiedad fue blanco de la delincuencia tres semanas antes. El 17 de julio, alrededor de las once de la noche, entre 7 y 8 personas ingresaron por una medianera y forzando la reja de uno de los dormitorios que da al patio.
Aprovechando que sus dueños no estaban, los invasores usaron dos valijas grandes que encontraron allí para cargar elementos de valor, tales como prendas de vestir, 2 notebooks, celulares y otros dispositivos electrónicos, alhajas y 4.000 dólares que estaban destinados a refacciones.
El dato de que fueron alrededor de 7 u 8 delincuentes en dos vehículos, surge de la declaración de un vecino que los vio salir y llamó al 911. Según su declaración los maleantes escaparon en un Volkswagen UP negro y otro vehículo mediano también de color negro. Y hasta recordó que uno de los vándalos dobló la patente de su propio auto de una patada para que el ocasional testigo no pudieron identificarlos.
A partir de ese episodio, los dueños de casa instalaron un sistema de videovigilancia a través del cual advirtieron, no sólo el intento por forzar el portón, sino que los mismos dos sujetos -uno de ellos con la misma ropa- pasaron el sábado 31 de julio, a las 00.30 en actitud de "merodeadores".
Seguidilla
Aunque no fue noticia el robo a dicha vivienda, muchos otros se produjeron en la misma zona, donde se encuentran los barrios Candioti Norte y Sargento Cabral un poco más al norte, en jurisdicción de las Comisarías 3ra. y 5ta.
El jueves 22 de julio, a las 9 de la noche, cinco forajidos sorprendieron a un vecino de la calle Agustín Delgado al 1700, al que golpearon y maniataron para luego desvalijarlo. Según recordó el damnificado, los rufianes llevaban barbijos, estaban armados y escaparon en un Volkswagen Gol Trend.
Más acá en el tiempo, el jueves 5 de agosto en horas de la noche, se produjo una violenta entradera en calle Derqui al 1900, donde siete personas fueron tomadas de rehén. Los malvivientes, uno de los cuales quedó detenido, entraron a la casa cuando sorprendieron al hijo del matrimonio que allí vive y a punta de pistola lo obligaron a abrirles la puerta.
"Dame dólares... te corto un dedo o mato a tu hijo", le decía uno de los rufianes al padre, que les entregó dinero en pesos, y otros objetos con anillos y cadenitas. Un testigo ocasional llamó al 911 y la sirena de un patrullero sonó cuando los delincuentes todavía se encontraban adentro, por lo que uno de ellos logró escapar por los techos.
A pleno día
El martes 27 de agosto, en Martín Zapata al 1700 "estábamos atendiendo a dos clientes, uno con su hija, cuando entra un muchacho a preguntar por ciertas prendas", relató el dueño del local The New Classic.
El falso cliente salió del negocio e hizo entrar a otras dos personas que a punta de pistola redujeron a los presentes y se llevaron 70 camperas y 30 buzos, el dinero de la caja y objetos personales de las víctimas entre otros.
El comerciante, harto de la inseguridad, hizo público el hecho la semana pasada cuando se enteró que los artículos sustraídos estaban siendo vendidos en las redes.