"Yo no me cayo, no voy a avergonzarme, y espero que él reciba el castigo que merece y que no se atreva jamás a hacerle esto a alguien más" señaló Celeste en una publicación en redes sociales, tras exponer una foto de la denuncia que radicó contra su tatuador.
Denunció a su tatuador por abuso, lo subió a las redes y aparecieron más víctimas
La publicación de la adolescente cobró gran trascendencia y a raíz de esto fue contactada por muchas chicas que habían vivido situaciones similares con el mismo hombre, que además de hacer tatuajes es policía. Hay al menos 7 denuncias en su contra.


La adolescente de 18 años contó que el lunes 24 de enero acudió al estudio "C.J Tattoo" de Colastiné Norte para hacerse su primer tatuaje, y que de entrada le pareció un poco raro que el tatuador (que también es policía) F.O. cerrara la puerta con llave.
Durante el turno, él le realizó preguntas personales que la incomodaron y cuando concluyó su trabajo se le abalanzó, intentó abrazarla y besarla en contra de su voluntad. Celeste se resistió, "me lo saco de encima y me dirijo a la puerta" mientras gritaba. Él intentó acercarse nuevamente, pidiendo disculpas y ella le exigió que la dejara salir, advirtiendo que si no lo hacía gritaría de nuevo.
Afuera estaba su primo, que la había ido a buscar y la contuvo cuando ella le comentó lo que acababa de pasarle. Cuando la chica llegó a su casa y habló con su mamá, decidió denunciar. Pasaron por tres comisarías en las que no les quisieron tomar la denuncia, hasta que terminaron en la Comisaría de la Mujer donde finalmente Celeste fue escuchada y se inició una investigación por el delito de "abuso simple".
Impacto en redes
Con la denuncia ya en mano, la adolescente decidió contar lo que le había sucedido en sus redes sociales, para advertir a otras chicas. No se esperaba que en menos de 24 horas recibiría más de 50 mensajes de mujeres describiendo haber vivido situaciones parecidas o peores cuando fueron a tatuarse con F.O.

Celeste compartió algunos de esos mensajes en sus historias de Instagram, y acompañó a seis víctimas a denunciar al tatuador. Otras mujeres también lo denunciaron, por su cuenta, y algunas aún no se animaron a hacerlo pero están considerándolo.

La causa está en manos de la fiscal en turno de la Unidad de Violencia de Género, Familiar y Sexual (Gefas) Alejandra Del Río Ayala.








