Unas 26 horas de viaje separan la ciudad de Santa Fe de la santacruceña Puerto Deseado, el destino elegido por Patricio Ismael Torres (24) para escapar del brazo de la Justicia santafesina, que lo buscaba por un crimen cometido este verano, en el distrito costero de Alto Verde.
Pero los casi 2300 kilómetros de distancia que existen entre la ciudad del litoral y la patagónica, no fueron suficientes para lograr la pretendida impunidad.
Torres fue sorprendido a las 7 de la mañana del sábado 17 de abril, en una vivienda de la calle Julia de López al 500, luego de que el juez de Instrucción y Penal Juvenil N° 1 de Puerto Deseado, Oldemar Villa, ordenara la requisa del inmueble, a requerimiento de la justicia local, según informaron los medios locales.
Efectivos de la División de Investigaciones y la División Operaciones Especiales de la Zona Norte de la policía santacruceña lo pusieron tras las rejas y lo trasladaron a la ciudad de Caleta Olivia, luego de realizarle un hisopado por protocolo por la pandemia. Desde allí, fue traído a Santa Fe, donde este martes quedó en prisión preventiva.
El juez penal Pablo Busaniche ordenó la cautelar para Torres, luego de que la fiscal de Homicidios, Ana Laura Gioria, lo acusara como coautor del homicidio de Nicolás Gabriel González (21), ocurrida la madrugada del 27 de febrero en el patio de una casa de Alto Verde.
La funcionaria del MPA remarcó que "el imputado usó un arma de fuego para quitarle la vida a la víctima", y aclaró que "cometió el ilícito junto con otro hombre de su misma edad –Fabricio Nicolás Zapata–, a quien se le atribuyeron los mismos delitos y se le impuso prisión preventiva la semana pasada".
En tanto, explicó el periplo del reo, que "fue detenido en la ciudad santacruceña de Puerto Deseado, a donde había viajado con el fin de eludir a las autoridades policiales locales". En tal sentido, añadió que "cuando fue localizado, se solicitó su inmediata extradición".
"Dadas las características de los hechos que investigamos y cómo se comportó el imputado después del homicidio, argumentamos ante el juez que existían riesgos procesales", planteó Gioria. "El magistrado, por su parte, consideró que estaban cubiertos los requisitos legales para que el hombre investigado fuera privado de su libertad", agregó.
Tal como se pudo reconstruir en la investigación, González estaba charlando con tres chicas en el patio de una casa de la manzana 7, a una cuadra del terraplén, donde se realizaba una fiesta clandestina, de la que participaron medio centenar de personas.
Al parecer, estaba de espaldas cuando Torres lo tomó de un hombro, lo hizo girar y apenas lo identificó sacó un arma de puño de la cintura y lo ejecutó sin decirle nada. Para derribarlo, le aplicaron un golpe en la cabeza y una vez en el piso le pegaron patadas y un botellazo, hasta que Torres, que era quien empuñaba el arma, lo remató con un balazo en la panza.
"¡Acá nadie vio nada!", se fueron gritando los asesinos, que desaparecieron de la escena antes de que llegara la policía.
Como saldo, González falleció camino al hospital y otro muchacho de 17 años debió ser internado con un balazo en las costillas. La víctima fatal recibió tres disparos: en el corazón, el abdomen y un hombro.
Por el caso, Fabricio Nicolás Zapata (24), que había sido detenido el mismo 17 de abril en su casa de Alto Verde, quedó en prisión preventiva el martes 20 de abril, por orden de la jueza Sandra Valenti. La fiscalía le atribuyó la couatoría del delito de "homicidio calificado por el empleo de arma de fuego" a pesar de que no fue él quien ejecutara el arma.
También fue imputado por "tenencia de arma de fuego de uso civil", ya que el día del allanamiento le secuestraron un revolver cargad; y "violación de medidas contra epidemia" por haber sido cometido el hecho principal infligiendo el decreto nacional que prohíbe la circulación en horario nocturno.
En tanto a Torres "se le atribuyó la coautoría de los delitos de homicidio calificado (por el empleo de arma de fuego); lesiones graves dolosas calificadas; y violación de medidas oficiales para impedir la introducción o propagación de epidemias", cerró la fiscal.