La provincia de Salta atraviesa una situación de emergencia por las fuertes lluvias que, desde hace varios días, provocan un aumento sostenido de los ríos Pilcomayo y Bermejo, considerado el más significativo de la temporada.

La provincia enfrenta desde hace días el impacto de intensas precipitaciones que elevaron los niveles de los ríos Pilcomayo y Bermejo, obligaron a evacuaciones en múltiples municipios y dejaron fuera de servicio el cruce fluvial entre Aguas Blancas y Bolivia.

La provincia de Salta atraviesa una situación de emergencia por las fuertes lluvias que, desde hace varios días, provocan un aumento sostenido de los ríos Pilcomayo y Bermejo, considerado el más significativo de la temporada.
El fenómeno climático afectó directamente a más de 300 familias en al menos 15 municipios del territorio provincial y mantiene activa la alerta meteorológica por posibles desbordes adicionales.
Las autoridades provinciales, en coordinación con los gobiernos locales, articularon tareas de asistencia en zonas rurales y urbanas donde el ingreso de agua a hogares y la erosión obligó a cortes preventivos de rutas y al aislamiento de comunidades.
En el norte de la provincia, especialmente en municipios como Tartagal, más de 150 familias recibieron asistencia mediante puentes aéreos con alimentos, agua potable, colchones, ropa y otros insumos básicos, debido a que el mal estado de caminos complicó la llegada por tierra.

Las tareas de apoyo incorporaron vuelos hacia parajes como Arenal, Paraíso, Pozo Nuevo, Tonono, Pacará, Bobadal, Encajonado y Escondido, junto con provisión de ayuda en localidades del Valle de Lerma como Vaqueros, La Merced, Rosario de Lerma y La Caldera.
También se extendieron operativos a otros municipios como Aguaray, Salvador Mazza, Embarcación, Mosconi, Río Piedras, General Güemes y Campo Santo, entre otros.
En Misión La Paz y zonas cercanas, el Pilcomayo desbordó y llegó a la ruta provincial 54, complicando la circulación y poniendo en riesgo a unas 60 familias de comunidades wichí, que vieron cómo el agua avanzaba sobre terrenos habitados y la infraestructura escolar.
Maquinarias de Vialidad provincial trabajaron para reforzar barrancas con materiales y evitar mayores avances del caudal, aunque las defensas improvisadas fueron superadas en varios tramos.

La creciente del río Bermejo también afecta la dinámica habitual en la frontera norte con Bolivia. El tradicional cruce fluvial mediante chalanas entre Aguas Blancas (Salta) y Bermejo (Bolivia) quedó inhabilitado desde días atrás debido al elevado caudal y la fuerza de la corriente, lo que generó la colisión de varias embarcaciones y riesgos evidentes para quienes intentaban el cruce.
Autoridades señalaron que las condiciones del río no permiten garantizar seguridad para la navegación, por lo que el tránsito quedó restringido.
La suspensión de este paso fronterizo afecta no solo a familias y comerciantes que utilizan esta vía para actividades cotidianas, sino también a quienes dependen diariamente de este tránsito para trabajo, comercio y vínculos familiares entre ambos países.
Aunque el Puente Internacional Aguas Blancas-Bermejo permanece habilitado como única vía formal para el cruce de personas y vehículos, la situación alteró el flujo habitual y generó largas filas y demoras.

El Sistema de Alerta Temprana (SAT) emitió previsiones que indican la continuidad del aumento en los niveles del agua durante la semana, con registros que mostraron incrementos importantes en estaciones de medición tanto en Bolivia como aguas abajo en territorio argentino.
El informe subrayó el riesgo de nuevos desbordes y recomendó extremar precauciones en zonas críticas, particularmente en áreas bajas y ribereñas.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene vigente la advertencia por lluvias y tormentas para varias localidades salteñas, con posibilidad de fuertes chaparrones, caída de granizo y actividad eléctrica intensa.
Se prevé que en distintos sectores los acumulados de lluvia puedan alcanzar e incluso superar los 40 milímetros, especialmente en puntos del Valle de Lerma y el Chaco salteño, lo que podría agravar la situación en áreas ya comprometidas por inundaciones.

En respuesta al panorama, organismos provinciales reforzaron las comunicaciones y alertaron a pobladores sobre los riesgos de circulación en zonas anegadas o cercanas a cursos de agua.
La presencia de maquinaria vial en puntos críticos pretende, en la medida de lo posible, mitigar daños y mantener rutas transversales operativas para los servicios de emergencia.
Las autoridades destacaron que, de persistir o intensificarse las precipitaciones, podrían aplicarse medidas adicionales de evacuación preventiva en sectores considerados de riesgo elevado.
La recomendación oficial incluye que la población evite acercarse a las riberas y mantenga atención a los comunicados oficiales para cambios en el estado de rutas o vías de circulación.