Una sórdida historia del mundo prostibulario se consumó durante la mañana del jueves en el corazón de la zona céntrica de la ciudad de Santa Fe.
Una "madama" y un "cafisho" intentaron secuestrar a dos jóvenes en pleno centro de Santa Fe
Ambos intentaron subir por la fuerza a dos chicas (una de ellas menor de edad) dentro de un auto. Una mujer policía intervino y evitó el hecho.

La secuencia comenzó cerca de las 11 en el sector de 9 de Julio, entre Mendoza y Salta; lugar por donde caminaba haciendo trámites administrativos una mujer policía que se desempeña en el Departamento de Relaciones de provincia.
Relato directo
"De repente observo a una mujer, alta y robusta, que estaba zamarreando de los pelos a dos chicas. Las agredidas eran jovencitas, aparentemente menores de edad", dijo la oficial en diálogo con El Litoral.
"Al ver la escena cruzo la calle y decido intervenir. Había mucha gente que se empezaba a amontonar. Entonces me identifico como personal policial y le digo a la gente si alguien podía llamar al 911".
"A las chicas les estaban pegando y tironeando de los pelos. Yo intercedo y logro sacársela a la agresora. Pero en ese momento aparece en escena un automóvil (sería un Fiat Duna) que se detiene. El hombre que estaba al mando del auto grita: "¡subila a ésa!".
"Yo lo que hacía era poner a resguardo a las chicas. Entonces la agresora subió al auto. Me puse delante del coche para que no se vayan. Pero el tipo hizo una maniobra y se dio a la fuga a toda velocidad", prosiguió.
Poco después llegó al lugar un móvil de la seccional 1ra donde se trasladó a las chicas. Yo fui con ellas para acompañarlas. Ahí en la sede policial me enteré que una de las mujeres tenía 20 años y la otra 16".
Seguir el tema
"Se hizo el acta de procedimiento y luego las revisó el médico policial que tengo entendido constató las lesiones por golpes. También se le dio intervención a la Subsecretaría de la Niñez a través de la funcionaria Patricia Chialvo.
Según trascendió las víctimas se encuentran en una situación de alta vulnerabilidad social y familiar. En todo momento dijeron que querían una casa y un trabajo digno. Que deseaban una vida mejor. Es por este motivo que la oficial que logró rescatarlas se comprometió a seguir el tema de cerca. "Es mi granito de arena que puedo aportar para poder solucionar este drama", culminó.








