Una escena de extrema violencia volvió a exponer la crudeza del delito urbano. En calles del barrio Nuevo Golf, en la zona sudoeste de la ciudad de Mar del Plata, un adolescente de 16 años fue asesinado de un balazo en la cabeza en medio de un tiroteo que, según testigos, tuvo múltiples participantes y decenas de disparos.
El episodio ocurrió a media tarde y generó conmoción entre los vecinos. El menor cayó gravemente herido sobre el asfalto y fue auxiliado por un grupo de personas que lo trasladó de urgencia a un centro de salud cercano, donde los médicos confirmaron su fallecimiento minutos después.
La balacera no solo dejó una víctima fatal. En el lugar también quedó un automóvil Fiat Palio volcado, con el techo perforado por impactos de bala, y un hombre herido en la cabeza, presuntamente por un disparo, quien fue aprehendido como principal sospechoso del crimen.
Mirá tambiénMar del Plata: apareció un pingüino en la playa y la “ayuda” de los turistas encendió el debateFuentes policiales indicaron que el ataque fue de una violencia inusitada. Los vecinos relataron haber escuchado una seguidilla de detonaciones que se extendió durante varios segundos, generando pánico y obligando a muchos a refugiarse dentro de sus viviendas.
Este homicidio se convirtió en el tercero ocurrido en la ciudad en lo que va del año, todos concentrados en la misma semana, un dato que encendió las alarmas entre las autoridades y volvió a poner en foco la escalada de hechos letales en distintos barrios.
Una zona marcada por antecedentes graves
El barrio Nuevo Golf no es ajeno a episodios de violencia extrema. La zona donde ocurrió el crimen registra antecedentes de enfrentamientos armados, varios de ellos con víctimas fatales, y es señalada por investigadores como uno de los puntos más conflictivos vinculados al narcomenudeo en el distrito.
De acuerdo con la primera reconstrucción del hecho, el adolescente asesinado se desplazaba en una motocicleta cuando fue atacado. El agresor, en tanto, circulaba en el Fiat Palio que terminó volcado durante el intercambio de disparos.
Los investigadores sostienen que el vehículo quedó atravesado en la calle tras perder el control, posiblemente por el impacto de las balas o por una maniobra brusca en plena huida. El techo del auto presentaba múltiples orificios compatibles con disparos de arma de fuego.
Tras el tiroteo, personal policial y judicial desplegó un amplio operativo en la zona. La rápida intervención permitió identificar y detener a un sospechoso, quien presentaba una herida en la cabeza y quedó bajo custodia, a disposición de la Justicia.