Mario Andrés Cena, de 36 años, fue condenado a prisión perpetua como autor del femicidio de su cuñada Vanesa Troncoso, cometido en barrio Punta Norte de la ciudad de Santa Fe dos años atrás. Este hombre reconoció haber abusado de ella y utilizar una toalla para ahorcarla.
Condenaron al autor del bestial crimen de Vanesa Troncoso en barrio Punta Norte
Mario Andrés Cena, que era pareja de la hermana de la víctima, aceptó su culpa y una pena de prisión perpetua. El hecho ocurrió en septiembre de 2024. El hombre violó a la mujer, la estranguló hasta la muerte y finalmente trató de prenderle fuego al cadáver.

La sentencia fue dispuesta durante la mañana de este martes por un tribunal presidido por el juez Octavio Silva e integrado además por las juezas Susana Luna y Rosana Carrara.
Se trató de un juicio de procedimiento abreviado que se desarrolló en los tribunales de la capital provincial.

La fiscal que representó al Ministerio Público de la Acusación en el proceso, Laura Gerard, señaló que “la pena impuesta es acorde a la extrema gravedad del hecho ilícito”, y valoró que “los familiares de la víctima expresaron su conformidad”.
Vínculo
Vanesa Priscila Troncoso tenía 22 años y sufrió antes de ser asesinada, en horas de la tarde del 7 de septiembre de 2024, en su casa ubicada en el cruce que forman el pasaje Doldán y la calle Arenales.
En ese entonces, Cena ya había cumplido una condena por abusar sexualmente de Vanesa, cuando ella era sólo una niña.
Él ya era novio de una de sus hermanas cuando abusó de la pequeña, que apenas tenía 11 años.

Fue condenado por el hecho a 15 años de prisión, pero luego la Cámara revisó el fallo, quitó algunos agravantes y disminuyó la sentencia a 10 años de cárcel.
Con el paso del tiempo, él cumplió la sentencia y recuperó la libertad. Llamativamente, siguió ligado sentimentalmente a la hermana de Vanesa y por ende a toda su familia.
Crueldad planificada
Según pudo reconstruir el fiscal, el sábado trágico Cena pasó por la casa de Vanesa para buscar a la madre de ella. Luego, en su moto, llevó a la mujer hasta el templo religioso al que ambos concurrían habitualmente.
El hombre sabía que Vanesa había quedado sola y aprovechó la oportunidad para regresar al domicilio.
La joven sufrió abuso sexual por vía anal antes de ser asfixiada con una toalla. Vecinos escucharon gritos de la víctima y se acercaron para ver qué estaba pasando, pero el hombre les dijo que ella dormía.
Antes de escapar, el criminal le prendió fuego a la cama en la que había quedado el cuerpo, seguramente para tratar de ocultar cualquier rastro. Luego, abandonó el lugar a bordo de su moto.
Vecinos sospecharon lo peor y más aún cuando vieron que salía humo del interior del inmueble. Forzaron la puerta y así encontraron el cadáver de Vanesa en la pieza.
Cena cayó horas después del crimen. Su pareja, hermana de la víctima, le dio su ubicación a la policía, que lo buscaba por toda la ciudad.







