Un padre y su hijo quedaron en prisión preventiva este viernes, luego de que la Fiscalía y la defensa acordaran la medida cautelar durante una audiencia realizada en los tribunales de Santa Fe.
Padre e hijo, acusados de balear a un vecino tras una disputa por el robo de una bicicleta
La Fiscalía les atribuyó amenazas coactivas y tentativa de homicidio agravada por el uso de un arma de fuego. La jueza Rosana Carrara dispuso la prisión preventiva de ambos tras un acuerdo entre las partes.

Ambos están acusados de haber amenazado y posteriormente baleado a un vecino, en el marco de un conflicto barrial y familiar que se habría originado, entre otros episodios, por el supuesto robo de una bicicleta.

La resolución fue dictada por la jueza Rosana Carrara, quien convalidó el acuerdo alcanzado entre las partes y dispuso la prisión preventiva para Mario Ramón Britos y Mario Matías Nahuel Britos. La audiencia estaba prevista inicialmente para el miércoles, pero fue reprogramada y finalmente se llevó a cabo este viernes en la Sala 6, en los tribunales de Santa Fe.
La investigación está a cargo de la fiscal de Homicidios María Laura Urquiza, quien atribuyó a los dos hombres la coautoría de los delitos de amenazas coactivas y homicidio calificado por el empleo de arma de fuego en grado de tentativa.
Una disputa que escaló
Según la acusación, el conflicto entre las familias venía desde tiempo atrás y tuvo uno de sus últimos capítulos a partir del supuesto robo de una bicicleta. En ese contexto, el 27 de julio pasado, padre e hijo habrían enviado mensajes de WhatsApp a un vecino para exigirle que su hermano devolviera el rodado.

De acuerdo con lo expuesto por la Fiscalía durante la audiencia, en esos mensajes se profirieron amenazas contra el destinatario, advirtiéndole que, si la bicicleta no era devuelta, “le abrirían la panza” o lo mandarían al hospital “a cagar en bolsita”.
Los mensajes quedaron registrados en la aplicación de mensajería y posteriormente fueron incorporados a la carpeta judicial. Para la Fiscalía, esas comunicaciones forman parte de la secuencia que derivó en el ataque armado ocurrido días después.
La emboscada
El episodio más grave se produjo durante la noche del 4 de agosto en el barrio Santa Rosa de Lima. Según la hipótesis acusatoria, los dos imputados interceptaron a Gonzalo C. de 30 años, en inmediaciones de Padre Quiroga y Salta, en el sector oeste de la capital provincial.

La Fiscalía sostiene que ambos se movilizaban en una motocicleta de 110 centímetros cúbicos y que, desde ese vehículo, efectuaron un disparo que impactó en la zona intercostal izquierda de la víctima.
El herido fue trasladado al hospital José María Cullen, donde quedó internado en estado reservado. La gravedad de las lesiones y la mecánica del ataque son parte de los elementos reunidos durante la investigación.
Una medida acordada
Durante la audiencia de prisión preventiva, la Fiscalía presentó la evidencia reunida hasta el momento y sostuvo la necesidad de mantener a los imputados privados de su libertad mientras avanza la investigación.
La defensa, a cargo del abogado Héctor Acuña, aceptó la imposición de la medida cautelar. Según se planteó en la audiencia, la decisión estuvo vinculada con la posibilidad de arribar a una mejor solución del conflicto a partir del avance del proceso y frente al volumen de evidencia reunida por la acusación.
Con el acuerdo de las partes, la jueza Carrara dispuso finalmente la prisión preventiva de padre e hijo, quienes continuarán detenidos mientras se desarrolla la investigación por las amenazas y el ataque armado que dejó al muchacho internado.









