El dueño de casa se resistió y fue brutalmente golpeado por los ladrones, que también trataron de matarlo, ante la mirada de sus pequeños hijos. Foto: Danilo Chiapello
Tres violentos delincuentes asaltaron este martes a la madrugada el hogar de un policía. Uno de los ladrones intentó ejecutar a la víctima de un tiro en la cabeza: gatilló dos veces, pero ninguna bala salió.
El dueño de casa se resistió y fue brutalmente golpeado por los ladrones, que también trataron de matarlo, ante la mirada de sus pequeños hijos. Foto: Danilo Chiapello
Joaquín Fidalgo
Luis Cherry es empleado de la policía provincial, se desempeña en la Brigada Aérea, en el sector de mantenimiento de los helicópteros. Vive sobre calle 3 de Febrero, en la cuadra del 3800, dentro de barrio San Lorenzo, en una vivienda que está refaccionando. Su familia está compuesta por su esposa y sus dos pequeños hijos, una nena de 10 años y un nene de 5. Los cuatro dormían apaciblemente esta madrugada, cerca de las 4, cuando quedaron atrapados en algo mucho peor que una pesadilla.
Despertaron sobresaltados por el primer estruendo en la puerta que da al frente. “Salté de la cama y fui corriendo hasta el living. Cuando estaba llegando, se escuchó el segundo golpe y la puerta se abrió abruptamente. Entonces, entró un muchacho corpulento, bastante más alto que yo. Me parece que se sorprendió al verme. Tal vez pensó que no había nadie en la casa. Nos trabamos en lucha, forcejeamos y nos golpeamos. Entonces pidió ayuda a sus cómplices, otros dos sujetos que estaban afuera. Entró uno de ellos y el tercero quedó de campana”, contó esta mañana Luis Cherry, el dueño de casa.
“Los tres eran jóvenes. Mientras peleábamos, el que estaba en el suelo conmigo me apuntó a la cabeza con su revólver calibre 22 y gatilló en dos oportunidades. Increíblemente, el arma no funcionó y me salvé. Entonces, me llevaron a los empujones y golpes hasta la cocina. Me insultaban y amenazaban. Constantemente me pedían ‘la plata’. En un descuido de los ladrones alcancé a tomar mi arma reglamentaria. Entonces se me abalanzaron los dos que estaban adentro y me agredieron peor. Me sacaron la pistola y me patearon en el piso. También me dieron un culatazo en la cabeza”, relató Cherry mientras sus ojos se le llenaban de lágrimas al recordar que todo pasó ante los ojos de sus hijos.
“Vieron todo. El chiquitín está muy asustado. Yo sentía que podía ganarles, pero me serené y dejé de resistirme -agregó- cuando escuché el ruido metálico de mi arma que era montada por uno de los asaltantes, que también tenía un revólver calibre 38. Frené porque de lo contrario iba a ser una masacre. Se llevaron algo de dinero. Lo que mi esposa guardaba para pagar la colonia de vacaciones de los chicos. Querían más, pero no había. Entonces, se llevaron también un televisor, alhajas, otras cosas de valor y hasta un perfume”.
Cuando los malvivientes escaparon, Luis debió ser hospitalizado. En la Guardia del Cullen, los médicos constataron politraumatismos en distintas partes del cuerpo y una herida cortante en el cuero cabelludo producto de un “culatazo”. Afortunadamente, no presentaba ninguna lesión de gravedad, por lo que fue dado de alta a las pocas horas.
Esta mañana, cerrajeros trabajaban en la puerta de entrada de la vivienda asaltada, que evidentemente fue “barreteada” y pateada por los delincuentes. “Estoy tratando de poner trabas más confiables, pero no sé qué hacer. Por el momento, nos vamos a quedar acá. Ya una vez nos habían entrado a robar, pero nosotros no estábamos. Sólo se llevaron algunas cosas. Pero la violencia con la que actuaron estos tipos anoche es insólita”, se lamentó Cherry.