Las escuelas "Paz, Pan y Trabajo" y "1° de Mayo", ubicadas en San Jerónimo al 1300, sufrieron cinco robos en los últimos siete días, lo que generó una creciente preocupación en la comunidad educativa. Esta mañana, las autoridades locales visitaron ambos establecimientos para evaluar los daños y escuchar las demandas de los directivos.
Autoridades recorrieron las escuelas vandalizadas de barrio Sur
Tras cinco robos en una semana, las escuelas "Paz, Pan y Trabajo" y "1° de Mayo" de barrio Sur recibieron la visita de Virginia Coudannes y Margarita Romero, quienes dialogaron con los directivos y prometieron medidas para reforzar la seguridad.

Virginia Coudannes, secretaria de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe, y Margarita Romero, jefa de la Unidad Regional I, recorrieron las instalaciones vandalizadas junto a los responsables de las instituciones, quienes expusieron las necesidades urgentes y los desafíos diarios que enfrentan.

El testimonio de la directora
Valeria Roskopf, directora de la escuela "1° de Mayo", valoró la visita: "Los recibimos con mucha alegría porque recorrieron la escuela, vieron los daños y se tomaron su tiempo para dialogar. Es muy importante sentirnos escuchados".
Entre las propuestas surgidas durante la reunión, destacó la necesidad de mejorar la iluminación en las calles adyacentes, que actualmente están completamente a oscuras, y la posibilidad de incluir la alarma del edificio en el monitoreo municipal. "La oscuridad permite que los delincuentes se escondan y vuelvan a ingresar tras el patrullaje", explicó Roskopf.
Asimismo, se comprometieron a priorizar reparaciones eléctricas urgentes mediante el Fondo de Atención de Necesidades Inmediatas (FANI) del Ministerio de Educación.

Un golpe tras otro
Sin embargo, la mañana del viernes comenzó nuevamente con un sabor amargo: un nuevo episodio de vandalismo. "Llegué con la sensación de que algo iba a encontrar, y así fue. Es desmoralizante, pero la visita de hoy nos da más esperanza y visibilización. Es un paso para que reconozcan nuestra labor y las condiciones en las que trabajamos", sostuvo Roskopf.
Un llamado a la acción
Mientras tanto, la comunidad educativa insiste en la necesidad de patrullajes más efectivos y de acciones concretas para prevenir nuevos ataques. Las autoridades prometieron mantener el diálogo abierto y buscar soluciones rápidas para evitar que los esfuerzos educativos sigan viéndose afectados por la inseguridad.
La situación de estas escuelas es un reflejo de una problemática más amplia que afecta a numerosas instituciones en la ciudad, especialmente aquellas ubicadas en zonas con escasa iluminación y vigilancia.









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