Una docente de una escuela secundaria de San Nicolás, en la provincia de Buenos Aires, fue agredida físicamente por una alumna después de pedirle que dejara de utilizar el teléfono celular durante una clase.
Una profesora fue golpeada y arrastrada de los pelos tras pedirle a una alumna que guardara el teléfono
El episodio ocurrió en una escuela secundaria de San Nicolás. La profesora debió recibir atención médica y quedó internada. La agresión fue registrada por estudiantes y generó el repudio de organizaciones gremiales, que reclamaron medidas para proteger a los trabajadores de la educación.

La estudiante la golpeó y la arrastró del pelo frente a sus compañeros. El hecho ocurrió el 13 de octubre, pero tomó mayor repercusión pública en los últimos días, cuando comenzaron a circular videos de lo sucedido dentro del aula.
Cómo comenzó el ataque en el aula
El episodio tuvo lugar en la Escuela Secundaria N.º 5 “Héroes Nicoleños de Malvinas”, ubicada en la ciudad bonaerense de San Nicolás. Según la información difundida por medios nacionales, la profesora estaba comunicando nuevas disposiciones vinculadas con el uso de teléfonos celulares dentro del establecimiento educativo.
En ese contexto, la docente le pidió a una estudiante que guardara su dispositivo. De acuerdo con las reconstrucciones publicadas, la alumna se negó a cumplir la indicación y la profesora volvió a solicitarle que dejara de utilizarlo. La situación derivó en una agresión física.

Las imágenes registradas por otros estudiantes muestran a la docente tendida en el piso del aula, cerca del pizarrón, mientras la alumna la toma del cabello y la arrastra. En la secuencia también se observa que la profesora recibe golpes mientras permanece en el suelo.
Después del ataque, la trabajadora de la educación tuvo que ser asistida por personal médico y trasladada a un hospital local, donde quedó internada, según los reportes periodísticos. Hasta el momento, la información difundida no precisó de manera detallada el diagnóstico ni la gravedad de las lesiones.
La circulación de los videos en redes sociales amplió la repercusión del caso y volvió a poner en discusión las situaciones de violencia que pueden producirse dentro de las instituciones educativas.
Además de la agresión, surgieron versiones sobre un supuesto pedido de las autoridades escolares para que docentes y alumnos eliminaran las grabaciones realizadas durante el episodio.
Esa acusación fue difundida por distintos medios, aunque no se informó una conclusión oficial que permita confirmar lo ocurrido. Por eso, el presunto pedido de borrar el material debe considerarse una denuncia pendiente de esclarecimiento.

El reclamo de los gremios docentes
Tras conocerse el caso, organizaciones sindicales de la provincia de Buenos Aires expresaron su rechazo a la agresión y reclamaron medidas de protección para quienes trabajan en las escuelas.
El Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA) informó que representantes de la organización se acercaron al establecimiento para acompañar al equipo de conducción y mantuvieron contacto con las personas responsables de intervenir en la situación. También señalaron que se activó un protocolo de resguardo y reparación para la docente agredida.
A través de un comunicado, el sindicato sostuvo que las agresiones contra los trabajadores de la educación no deben naturalizarse y reclamó que se garantice su protección en el ámbito laboral.

Entre las medidas solicitadas, SUTEBA pidió a la Jefatura Distrital la conformación de una Mesa Intersectorial para abordar y prevenir situaciones de violencia en las escuelas. La organización también participó de una reunión con equipos de conducción, autoridades de la Inspección Regional y otros representantes gremiales para analizar lo ocurrido y acompañar a la comunidad educativa.
Por su parte, Educadores Nicoleños Asociados (ENIA), entidad vinculada a la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), manifestó su preocupación y repudió la agresión contra la profesora.
La organización reclamó una intervención de las autoridades educativas que contemple medidas concretas de protección y acompañamiento para la trabajadora y el resto de la comunidad escolar. También planteó la necesidad de fortalecer la coordinación entre las instituciones, los organismos públicos y los equipos que intervienen ante estos conflictos.









