Tras la balacera del jueves pasado en barrio La Ranita, que terminó con una joven herida en la cabeza y luego fallecida, se dictó la prisión preventiva para la única detenida hasta el momento.

Yanina Ailén Garnica recibió un disparo en la cabeza que terminó con su vida. Ocurrió el jueves pasado, cuando fue víctima de una balacera.

Tras la balacera del jueves pasado en barrio La Ranita, que terminó con una joven herida en la cabeza y luego fallecida, se dictó la prisión preventiva para la única detenida hasta el momento.
Se trata de Yanina Soledad López (33), alias “Tatu”, a quien la fiscal Luciana Escobar Cello atribuyó la coautoría del “homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por el uso de arma de fuego” de Ailén Yanina Garnica. Además, le endilgaron la “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”. Tres hombres se encuentran prófugos de la justicia.
Durante la audiencia realizada este martes por la siesta, familiares de la víctima le manifestaron al juez Gustavo Urdiales que tiene miedo, que quienes mataron a Ailén “hacen usurpaciones, amenazan a la gente y venden drogas”. También se refirieron al temor de los vecinos a declarar.
El abogado particular Pedro Busico asumió la defensa de “Tatu”, cuestionó la calificación legal utilizada por la fiscalía y solicitó que recuperara su libertad bajo medidas alternativas o se le otorgara el beneficio de la prisión domiciliaria. Sin embargo, para el juez Urdiales los peligros procesales en torno a esta causa, que investiga un “hecho sumamente grave”, sólo pueden ser mitigados con la prisión preventiva.

Ailén Garnica (23) falleció el sábado por la mañana en el Hospital Iturraspe Nuevo. Había ingresado allí el jueves por la noche con un balazo en la cabeza y permanecía internada con muerte cerebral.
Durante la audiencia, el fiscal Escobar Cello enumeró la evidencia recabada hasta el momento. Señaló que la noche del jueves 25 de enero, entre las 22.53 y las 00.19, la Central de Emergencias 911 recibió 17 llamados alertando sobre un tiroteo en La Ranita y dando cuenta de que había un joven herida.
Se referían a que los disparos salían del kiosco o de la casa de “la Tatu”. Cuando la policía se presentó en el lugar, Ailén no se encontraba allí. Su amiga, su novio y sus hermanos la habían trasladado de forma particular hasta el hospital.
La amiga, que estaba junto a la víctima cuando fueron atacadas, relató al arribar al nosocomio que habían salido a comprar pan y hamburguesas para cenar y se dirigían a la casa de Ailén, donde estaba su hijo de 2 años. Fue entonces que la víctima le pidió que aguardara unos instantes y se dirigió a la casa de la “Tatu”.
Regresó con “un faso” fiado y dijo que debía $1.000. Según su familia, Ailén era adicta desde los 16 años y tras haber sido madre intentaba dejarlo, incluso se había internado varias veces, ya actualmente sólo consumía marihuana. Señalaron, también, que solía comprarle a la “Tatu”, a pesar de las “broncas” que había entre ellas.
La testigo indicó que cuando se encaminaron a buscar al infante, que se encontraba a media cuadra, en la vereda, bajo el cuidado de otra amiga de su mamá, la “Tatu” las increpó. Quería que le pagaran en ese momento. Discutieron, forcejearon y la mujer, a quien tanto la testigo como los vecinos señalan como “narco”, sacó un arma de fuego de su cintura y comenzó a disparar. Tres hombres, incluido su marido, se unieron desde el kiosco, desatando una ráfaga de balas.
Las jóvenes intentaron huir, pero un proyectil alcanzó a Ailén en la cabeza, dejándola tirada en el suelo. Su novio vio lo que sucedía y cruzó el auto, para resguardarlas de los disparos, y los hermanos de ella se acercaron a ayudar a subirla al vehículo. De allí la trasladaron directamente al Iturraspe.

Ocho vainas servidas fueron levantadas en las adyacencias de la casa de la “Tatu”. Testigos afirmaron que los disparos fueron más, pero que tras la balacera los tiradores se pusieron a “juntar los casquillos”.
La policía requisó el inmueble y secuestró 1 trozo compacto de marihuana, de 819 gramos, marihuana fraccionada, celulares, 5 cartuchos calibre .38 y 5 cartuchos calibre 9x19.
“Tatu” López fue trasladada hasta la sede de Microtráfico de la Policía de Investigaciones (PDI), donde espontáneamente habría manifestado que fue ella quien había realizado los disparos contra Ailén Garnica.
Los testigos se refirieron a la participación de al menos tres hombres en la balacera. La fiscalía dispuso la orden de captura para ellos. Además, señaló que el marido de la imputada es un exconvicto que recuperó su libertad hace algunos meses.
Por el momento, la “Tatu” Lopez permanecerá tras las rejas, en prisión preventiva, mientras la causa avanza.
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